Honduras
El invierno se ha convertido en el peor virus que atiende el personal del Centro de Salud de la aldea de Mateo.
Las goteras del colapsado techo del centro asistencial han destruído los expedientes del archivo y las cajas de los medicamentos de la farmacia.
Y es que, desde hace tres años, cada vez que llueve las instalaciones se inundan por la pésima condición en que se encuentra el techo.
Norma Alicia Ramírez, enfermera del Cesar, asegura que en temporada lluviosa la primera labor que realizan es sacar el agua del inmueble para poder atender a los pacientes.
“Primero tenemos que sacar el agua de todos los lugares en donde se moja. Comenzamos a atender hasta las 9:00 de la mañana. Los medicamentos se mojan y también los expedientes de los pacientes”, aseveró.
El personal médico y de enfermería ha acudido en busca de ayuda a la Región Metropolitana de Salud pero la respuesta no ha sido muy alentadora.
“El director Ivis Rodríguez ha ido varias veces a la Región en busca de ayuda pero lo que le han dicho es que no hay presupuesto, que iban a venir a realizar el estudio y no lo han hecho”, agregó.
El personal médico y los pacientes están expuestos a padecer enfermedades respiratorias, debido a tanta humedad.
Cada vez que llueve, el personal tiene que sacar el medicamento de las cajas para evitar que se mojen por completo.
Según Ramírez, la Secretaría de Salud hace tres años envió personal para cambiar únicamente algunas láminas, lo que no solventó la situación.
Las autoridades del Cesar exigen la reparación del techado antes que sea demasiado tarde.
* La cifra: 47 mil lempiras es lo que se necesita para reparar todo el techado del Centro de Salud de Mateo.