Honduras
Los vecinos de la colonia Kennedy se encuentran preocupados y a la vez alarmados por el riesgo inminente de contaminación a la que están expuestos.
Y es que un sitio que hace poco tiempo servía como parque de entretenimiento para los niños y jóvenes de la zona, hoy se ha convertido en un foco epidemiológico debido al derramamiento de heces fecales al aire libre.
El paso existente entre la cuarta y quinta entrada a la colonia, justo enfrente a la gasolinera Texaco, es un lugar altamente transitado por muchos peatones, inclusive niños escolares, quienes exponen su salud al pasar por el lugar.
Atentado a la salud
Según los afectados, el Fondo Hondureño de Inversión Social (Fhis) inició hace más de dos años los trabajos de cambio de tuberías de aguas negras que beneficiarían por lo menos a mil habitantes de la zona.
Sin embargo, solo abrieron las zanjas, las que permanecieron así durante varios meses.
Luego, por las presiones de los mismos moradores, las cuadrillas llegaron a rellenar nuevamente de tierra las excavaciones que habían hecho, dejando las tuberías en pésimo estado.
La zanja que atraviesa toda la calle de terracería del lugar se ha llenado de aguas negras, formando una quebrada de heces fecales.
Los insoportables olores contaminan a la redonda las viviendas más cercanas y expone a sus habitantes a una inevitable epidemia.
“Hasta la fecha ninguna autoridad se ha hecho presente, pese a múltiples llamados por parte de todos los vecinos a solventar tan terrible escenario”, resalta la denuncia por escrito que promueven los afectados.
Los vecinos claman directamente al alcalde capitalino, Ricardo Álvarez; al gerente del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA) Jorge Méndez y al ministro de Salud, Carlos Aguilar, a que interpongan sus buenos oficios y se controle la inminente contaminación a la que están expuestos.
“Desde ya responsabilizamos a las autoridades competentes por cualquier brote epidemiológico”, advierten los vecinos.
* Consecuencias: Los vecinos responsabilizan a las autoridades competentes por cualquier brote epidemiológico que se suscite a causa de tanta contaminación.