Honduras
Como una flor cortada se marchita con el tiempo, así se consume cada día la esperanza de Irin Yohana Salgado Martínez.
Los días pasan y la vida de esta joven de 27 años, quien desde su nacimiento ha sido víctima de la parálisis cerebral, se apaga lentamente, sin una oportunidad de sonreír.
Y es que a ese mal que le aqueja desde pequeña, se suma la desgracia de ser una más en la interminable lista de capitalinos que viven sumergidos en la extrema pobreza.
Irin Yohana, vive en una humilde casita de madera ubicada en el sector dos de la colonia Nueva Suyapa, junto con su abuela, su tía y dos primos.
Doña Virginia Martínez, abuela de Irin, asegura que la falta de recursos económicos es el mayor obstáculo para no poder darle a su nieta la atención médica adecuada.
“No tenemos dinero y no podemos pagar un médico, ni mucho menos comprar medicamentos. Lo poco que hago con la venta de las tortillas solo nos ayuda para medio pasar el día”, comentó con la voz entrecortada por el llanto.
La miseria que rodea esta familia capitalina es tanta, que Irin comparte su colchón viejo con su abuela.
La humilde anciana estuvo llevando a su nieta a terapias en el Centro de Rehabilitación Integral Teletón, pero por la carencia de dinero para poder pagar transporte, no pudo continuar con el tratamiento.
Y es que la pobreza se ha convertido en la cruz de doña Virgina, ya que a sus 76 años no puede trabajar como antes, por lo que apela a la nobleza de los capitalinos para que le brinden una mano amiga.
Irin necesita de una cama, pañales desechables, jugos en lata, víveres, ropa, zapatos, frazadas, toallas húmedas, medicamentos, entre otros.
* ¿Cómo ayudar?
Para su aporte, puede comunicarse con doña Virginia Martínez al 247-91-81 o a las oficinas de EL HERALDO al 236-78-77 ext. 230.