Honduras
Recibir el pan del saber se ha convertido un peligro para unos 2 mil estudiantes del instituto Abelardo R. Fortín.
Al centro educativo, ubicado en el corazón de Comayagüela, asiste diariamente a clases José Elías Raudales, con el temor que el techo que le protege de los rayos solares pueda ceder sobre su cabeza y la de sus demás compañeros de aula.
“Tengo miedo que el techo se nos venga encima, cuando llueve el agua se filtra por las paredes y a la vez por los desagües, la tubería de la institución es muy vieja, las aulas donde recibimos los talleres prácticos también, estamos totalmente expuestos”, detalló el joven estudiante.
Llamado de emergencia
El deterioro del edificio se observa más en los techos.
A esto se suman las filtraciones de agua en las paredes, grietas en las gradas principales y las tuberías de agua en mal estado, partes dañadas de cielo falso y problemas en el tendido eléctrico.
La situación que enfrenta la estructura obligó ayer a las autoridades de la institución, padres de familia y alumnado a lanzar un llamado de auxilio al solicitar la ayuda necesaria para restaurar el edificio.
Vicente Izaguirre, director del centro educativo, confiesa que es una situación de extremo peligro la que viven los alumnos del Abelardo Fortín, ya que ellos temen que el edificio se deteriore rápidamente por falta de mejoras y a su vez por los temblores que se han venido suscitando en las últimas semanas.
“Tenemos una población estudiantil de más de 2,000 estudiantes en tres jornadas, quienes se ven expuestos ya que dentro de este centro educativo no tenemos el apoyo de ninguna entidad para poder realizar mejoras dentro del mismo”, continuó el director.
Izaguirre manifestó que han hecho un llamado a las autoridades del Fondo Hondureño de Inversión Social (FHIS) para que les ayude por lo menos con el techo, pero no han recibido respuesta.
Los maestros del centro educativo temen la pérdida del valioso equipo que se encuentra en los talleres, ya que la inversión asciende a un monto de 14 millones de lempiras en maquinaria industrial y el equipamiento de las sala de computación para las prácticas de los alumnos de bachillerato técnico.
Estos fondos fueron donados por el gobierno de España.
Según las autoridades, desde hace años no se ha realizado ningún tipo de labor de mantenimiento al edificio, por lo que éste se encuentra expuesto. Si sigue lloviendo, 2 mil alumnos y una decena de docentes están en riesgo.
* Limitaciones: Los estudiantes del Abelardo Fortín cuentan con muchas limitantes, entre ellas los insumos para la práctica de sus talleres básicos de electricidad y belleza.