Honduras
Su tierna carita inocente conquista cada vez más corazones solidarios.
Su historia ha impactado tanto que decenas de personas particulares y de empresas, después de dos semanas consecutivas, continúan trayendo importantes donativos para Irin Yohana Salgado MartÃnez.
La joven, que nació con parálisis cerebral y que ahora tiene 27 años, ha encontrado varias madrinas y padrinos que, sin conocerla, han apoyado la causa de dotarla de alimentos, ropa, calzado y de confortables camas donde descansar.
La familia Pavón Meza hizo llegar ayer, hasta las oficinas de diario EL HERALDO, una caja de productos de la canasta básica y de uso personal.
Asimismo, un generoso capitalino que prefirió no identificarse, donó a la joven una caja completa de pañales desechables y otra de toallas húmedas para su limpieza personal.
La generosidad de la gente no se detiene. Pese a su avanzada edad, una humilde dama que también optó por el anonimato, puso su grano de arena con el aporte de cuatro paquetes de pañales desechables.
La trágica situación de Irin también despertó a la empresa Foam de Honduras el interés de ayudar.
Desde el inicio de la campaña, esta compañÃa quiso donar la cama para Irin, pero al saber que otro buen samaritano lo habÃa hecho, le envió almohadas, ropa de vestir y varios utensilios herméticos de cocina.
Sumida en la pobreza
Los hermosos ojos verdes de Irin esconden años de sufrimiento.
Aparte de su terrible enfermedad, la joven tuvo que crecer sin el cariño de su madre, quien la abandonó al ver la condición de salud en la que habÃa nacido.
Las improvisadas paredes, construidas con madera podrida, de un reducido cuarto de apenas dos metros de ancho por cuatro de largo, encierran la tragedia de su vida.
Sin embargo, su abuela Virginia MartÃnez ha hecho todo lo humanamente posible para verla crecer. Con la venta de tortillas ha alimentado, vestido y cuidado de su salud, toda su vida.
La mayor preocupación es que su vetusta vivienda, ubicada en el sector 2 de la colonia Nueva Suyapa, está a punto de caer y amenaza con dejarlas sin un techo que las cobije.
* Aportes: Doña Virginia MartÃnez ha recibido unos siete mil lempiras mediante aportes en efectivo de los capitalinos solidarios.