Honduras
La rabia deambula por las calles capitalinas. La enfermedad, que en los últimos meses ha aumentado sus niveles y causando alarma en el sistema de salud, se aloja silenciosamente en los miles de perros que residen sin control en las calles de la ciudad.
Famélicos, tristes, hambrientos; los caninos, considerados el mejor amigo del hombre, forman parte de una población animal que parece haber sido olvidada por las autoridades.
Buscan entre los desechos algo que comer. Abandonados por sus dueños, tratados con violencia por muchos, se enfrentan a diario al frÃo, a las lluvias, al hambre y a enfermedades como la sarna o peor aún: la rabia.
Esta última ha elevado las alertas de la población y ha traÃdo a la mesa la necesidad de abrir un hogar para ellos, una perrera municipal donde estén seguros y no puedan transmitir la infección.
El problema
Según datos de las autoridades del programa de zoonosis de la SecretarÃa de Salud, la población canina en la capital suma 90 mil, una cifra que supera los 40 mil con que cuenta la capital salvadoreña y los 25 mil de Managua, los referentes más cercanos.
La capital está en la lista de ciudades donde más personas han sido atacadas por perros infectados con la rabia.
Cifras recientes del programa indican que más de 2,500 personas han sido atendidas por agresiones de perros, de los cuales un 60% podrÃan ser portadores del virus de la rabia. Esta enfermedad aguda e infecciosa que se encuentra en la saliva y en las secreciones de perros y otros animales infectados, se inocula al hombre cuando es mordido.
"Ya es hora que las autoridades de la AlcaldÃa inicien un proyecto para la construcción de una perrera municipal que pueda albergar a todos los canes que están en las calles de la ciudad", dijo Reina Teresa Velásquez, jefa del programa de zoonosis.
A la deriva
Están solos, no hay un amo que proteger ni quién los proteja. Muchos se exponen a la violencia de los humanos y deben velar sin ayuda por su alimento.
Por si fuera poco, en las calles están expuestos al abuso y a las enfermedades. Insectos como pulgas, garrapatas, gusanos y la sarna se alojan en sus frágiles cuerpos, casi siempre famélicos debido a la falta de alimentación. "Muchas de las afecciones que padecen estos animales son producidas por la ingesta de desperdicios de comida y a esto se suman los ácaros de la sarna que, por falta de aseo, los ataca", explicó el veterinario Gerardo Matamoros.
La sarna es visible en la mayorÃa de los caninos. Es una infección cuyos sÃntomas
son la picazón, pérdida de pelo (alopecia local), costras y enrojecimiento en la piel.
El picor es mayor en el pecho, abdomen, patas y la punta de las orejas. Esta se cura con champús especiales que se aplican con prescripción.
Medidas urgentes
Para las autoridades del programa de Zoonosis es necesario hacer algo no solo para evitar la propagación de la rabia, sino para asegurar el bienestar de un grupo animal que, durante generaciones, ha formado parte de la vida diaria de los hondureños.
Aunque la alerta de rabia es más fuerte en departamentos como Comayagua, Intibucá y La Paz, la capital no es la excepción.
"Con la creación de un perrera municipal, las condiciones de saneamiento ambiental se reducirÃan en gran escala", manifestó la titular de esa dependencia. Además se podrÃa mantener un mejor control de los desechos sólidos, "menos exposición de excretas en las calles ya que estas facilitan la propagación de enfermedades, y poder rescatar a aquellos animalitos que sufren de maltrato fÃsico por parte de sus dueños", aseveró Velásquez.
Ante esta petición, Juan Diego Zelaya, gerente de Finanzas de la AlcaldÃa, respondió que en este momento no se cuenta con un plan para acoger a los caninos que deambulan por las calles, sin embargo, se trabaja en un proyecto que está siendo incluido en el plan Tegucigalpa 450.
Según Zelaya, no es por falta de interés en un problema que afecta también a la población, sino que la comuna capitalina solo maneja programas enfocados a salvar vidas humanas.
Para Mirna Castillo, una capitalina residente en residencial Plaza, la seguridad de su perrita Tofi es una prioridad y si las autoridades anunciaran que van a construir un hogar para canes, ella serÃa la primera en ayudar. "Si la AlcaldÃa tuviera un lugar para cuidar perros, yo podrÃa apoyarles porque ellos también son parte de esta sociedad".
La Asociación Hondureña Protectora de Animales (AHPRA) debe ser la llamada a abogar por ellos, sin embargo, aún no se conoce de ningún plan en favor de estas mascotas.