Honduras
El agua potable tiene un alto precio para los vecinos de la colonia Altos de Santa Rosa.
Y es que en la zona reciben el suministro mediante una junta de agua, y varios habitantes han denunciado que este derecho fundamental para todo ser humano, se ha convertido en un negocio redondo para las personas que manejan el proyecto.
Cinthia Bustillo, vecina del lugar, detalló a EL HERALDO que todos los vecinos pagan un valor prorrateado para que les llegue el agua a sus hogares y aún asà se les suspendió el servicio por al menos dos meses.
El problema, explicó, es que hace unos meses atrás los del patronato de la colonia dijeron que una bomba se habÃa arruinado y tenÃan que dar un aporte de 150 lempiras por vivienda para repararla.
“Según parece, ahora ya está en buen estado la bomba, pero ahora los recibos están llegando por los cielosâ€, comentó.
Según los afectados, antes del incidente de la bomba, pagaban entre 70 y 150 lempiras y ahora el mismo servicio se ha disparado entre 500 y mil lempiras.
“No podemos permitir que nos estafen de esta manera, pues durante dos meses no recibimos agua y ahora es que los recibos están saliendo montadosâ€, dijo César Núñez, otro de los afectados.
Según informaron los mismos vecinos, durante todo el tiempo que se les suspendió el servicio tuvieron que abastecerse de agua a través de los vehÃculos cisternas, pagando hasta 40 lempiras por el barril de agua.
Ahora que ya se les ha restablecido el servicio, por medio de la junta de agua, les están cargando el consumo de esos dos meses que no recibieron el preciado lÃquido, aseguran los denunciantes.
Y es que por encontrarse en un lugar alto, el Servicio Nacional Autónomo de Acueductos y Alcantarillados (SANAA) no ha podido instalar las tuberÃas para que las más de 150 familias que habitan en la zona puedan ser conectadas a la red de distribución oficial.
* Dos meses sin agua: Los residentes estuvieron sin el servicio de agua durante dos meses y ahora sus recibos reflejan un elevado monto del supuesto consumo.