Honduras
La crisis política que vive el país podrá haber alterado todo tipo de sentimientos e ideologías, menos la nobleza y la generosidad del pueblo hondureño.
A solo horas de que EL HERALDO difundiera la triste historia de doña Isidra y sus tres pequeños hijos, cuya inprovisada vivienda podría ser su propia tumba, ya son varios los capitalinos solidarios que se han identificado con su causa.
Personas de todos los estratos sociales se han comunicado con la sección METRO, con la intención de aportar un grano de arena a esta humilde familia que reside en altos de Cerro Grande.
La mayoría de personas han preferido mantenerse en el anonimato y aplicar la frase bíblica de “que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha”.
Un ciudadano solidario se comprometió a traer hasta las oficinas de este rotativo una canasta básica de alimentos.
Asimismo, otro buen samaritano se ha ofrecido a apoyar la educación a los tres pequeños, tanto en útiles escolares, libros, uniformes y calzado.
Por otro lado, una señora dijo que llevará en las próximas horas, hasta la humilde vivienda de Isidra, víveres y ropa para ella y sus niños.
“El dolor de nuestros hermanos debe ser nuestro dolor. Mi familia es fiel servidora de Dios y sus hijos, y por eso apoyará a este ejemplo de madre que, en lugar de abandonar los niños a su suerte, los está apoyando en su educación y crecimiento, aún por encima de su propia salud”, comentó la bondadosa mujer.
Triste historia
Y es que la vida no ha sido nada fácil para Allan, Fernando e Isaías, quienes a su corta edad han conocido de cerca el hambre, la pobreza y hasta el dolor de perder a su padre.
La secuelas de una afección pulmonar no desaparecieron por completo en el 2006 y terminó por robarle la vida hace siete meses a Jorge Raudales.
Sus sueños de construirles a sus tres tesoros un hogar digno y verlos recibir su título de educación media, se marcharon con él. Ahora su compañera de hogar lucha desesperadamente por seguir fielmente esos objetivos.
Estos capitalinos necesitan de una mano amiga. Sus donaciones son bien recibidas en EL HERALDO, bulevar Los Próceres, frente al Pani. Puede llamar al 236-7877.
* Las necesidades: Los pequeños necesitan de alimentos, ropa, calzado para continuar con sus estudios, útiles escolares, uniformes y efectivo para el transporte.