Honduras
Pese a todas las medidas adoptadas por el SANAA para controlar el uso indebido del agua potable, el esfuerzo ha sido poco productivo.
En varios sitios de la capital, la gente hace y deshace con el vital líquido, sin tomar en cuenta que, de no economizarla, en cinco años la ciudad enfrentará una severa crisis de agua, según vaticina el Colegio de Ingenieros Civiles de Honduras.
Las multas de hasta cinco mil lempiras anunciadas por las autoridades del SANAA para quienes derrochen el agua, no han podido crear conciencia en los ciudadanos.
Para el caso, desde hace casi un mes, este rotativo viene denunciando el inmisericorde derrame de agua potable en la subida a la carretera que conduce a Valle de Ángeles, a inmediaciones del anillo periférico.
Sin embargo, a la fecha, de nada han valido las denuncias presentadas a las autoridades del SANAA sobre esta problemática.
Provecho
Con frecuencia, los conductores de taxis se estacionan a orilla de la corriente y aprovechan el agua para lavar sus vehículos.
Don Jesús Maldonado es uno de ellos. Este capitalino, que cubre la ruta El Sitio-Centro, asegura que día de por medio se activa este problema ya que, al parecer, el servicio potable llega con esa frecuencia a la zona.
“Al ver esta agua clarita pues la aprovecho para lavar mi taxi; y no solo yo, varios compañeros hacen lo mismo. Pero sí nos da pesar que se bote (el agua) de esta manera”, comentó.
Y es que, quienes a diario circulan por el sector encuentran muchas dificultades para subir la pequeña cuesta, pues la gran cantidad de agua que se derrama forma hasta una pequeña cascada al inicio de la calle. De acuerdo con las versiones de los afectados, el problema obedece al rompimiento de la tubería de agua potable, que no ha logrado ser controlada por las autoridades competentes.
“Ya no sabemos de qué manera pedirles a los del SANAA que manden cuadrillas a ver este problema. Llamamos a los números de emergencia y solo nos piden la dirección y nos dicen ‘ya vamos a mandar la cuadrilla’, pero nada, nunca se aparecen por acá”, denunció Ana María Sevilla, vecina de la colonia El Sitio.
El derrame del preciado líquido hace que en los hogares cercanos llegue el agua a cuentagotas y, muchas veces, no logran llenar los recipientes de almacenamiento.
Los afectados piden al SANAA ponerle fin al problema ya que no es posible que el vital líquido se desperdicie, cuando en otras comunidades la carencia es enorme.
* La Dirección: El derrame de agua se ubica justo en la subida a la carretera a Valle de Ángeles, a inmediaciones del anillo periférico.