Honduras
La crisis económica y política que también pasa factura a los capitalinos ha comenzado a llamar a las puertas de las barberías.
Roger Manuel Ávila, quien antes visitaba con frecuencia estos negocios para hacerse desde el corte de cabello que dicta el último grito de la moda, hasta tratamientos faciales, incluyendo el arreglo del bigote y masajes, ahora va una vez a cada tres meses. Actualmente este capitalino se ve obligado a pedir cortes de pelo a la ‘rapa’, parecidos al que usan los militares, para evitar invertir mucho dinero.
"La crisis tan fregada que estamos viviendo nos ha ausentado de las barberías. El dinero ahora no rinde y en lo menos que uno piensa es en mandar a hacerse cortes de pelo, por eso ahora lo uso bien bajito", manifestó Ávila.
Agobiante crisis
Al igual que Ávila, cientos de capitalinos atraviesan por esta situación, e historias como estas son contadas con frecuencia en las barberías, especialmente en aquellas emblemáticas ubicadas en el centro histórico de la ciudad. Como es sabido, las peluquerías son testigo de la vida cotidiana de cualquier ciudad, la capital de Honduras no es la excepción.
Ahí en medio de los peines, tijeras, navajas de afeitar y otros instrumentos, los barberos son testigos de la situación económica que les cuentan sus clientes, que desde luego, a ellos mismos también les afecta.
Y no solo se trata de hacerle frente a la anunciada recesión económica, la actual crisis política por la que atraviesa el país, con sus múltiples manifestaciones, es otra de las causas del por qué estos negocios han bajado considerablemente su clientela, pues se ven obligados a cerrar momentáneamente por temor a ser objeto de vandalismo.
Para citar un ejemplo, en El Barbero de Servilla, una de las peluquerías de antaño, con una trayectoria de más de medio siglo, la clientela ha bajado considerablemente.
Si antes se recibía un promedio diario de 50 clientes, ahora llegan apenas 18 personas.
No es porque no se garantice un trabajo de calidad, o el hecho de utilizar todavía una caja registradora a la hora del cobro respectivo, no quiere decir que no estén al tanto de del corte de última moda. "Desde principios de año hemos venido sintiendo esta crisis, pero ahorita los clientes nos dicen que mejor se están preparando para lo que pueda venir", manifestó Fredy Omar Núñez, trabajador de la famosa barbería.
Otro de estos negocios emblemáticos, ubicado en la avenida Cervantes del centro histórico de la ciudad, es la barbería Los Diplomáticos.
Lleva más de 40 años de atender la demanda de los caballeros, en cuanto al arreglo personal, no solo de la capital, sino de otros puntos del país.
En sus instalaciones, donde además de los instrumentos requeridos es visible un cuadro de la diva Marilyn Monroe, llega un número reducido de clientes. Aquellos por decir, que han tenido preferencia, no llegan con la misma frecuencia de antes.
"Desde que comenzó este año, los clientes comenzaron a disminuir. Está viniendo la misma gente, nada más que ahora llega más tardada, ya los clientes nos piden cortes más bajos, y ahora con esta crisis política, el negocio se ha visto afectado aún más", explicó Gilberto Hernández.
El propietario de Los Diplomáticos explicó que la crisis los ha obligado a aumentar de precio en el secado, cortes y los demás servicios. "Por la situación del aumento en las tarifas de la energía no nos ha quedado otra opción que cobrar 5 lempiras más por el corte cabello, antes costaba 45 ahora son 50 lempiras y lo que se percibe solo es para el sostenimiento de la barbería", señaló Hernández.
Recorte de personal
La reducción de personal es una de las consecuencias provocadas por la crisis. Floridalma Ponce, propietaria de la Barbería Elegancia, no ha llegado al extremo de despedir a sus empleadas, pero sí contratarlas por días. "A mis empleadas ya no las tengo permanentes, sino que por días, porque la crisis es agobiante", declaró Ponce.
Con toda esta situación tan difícil, las barberías tienen el reto de subsistir, pues no se permiten desaparecer porque no solo prestan un servicio, sino que muchas de ellas forman parte de la historia de la capital.
* Emblemáticas: Danilop´s, Jacko’s, Los Diplomáticos, El Barbero de Sevilla y Elegancia, entre otras, ubicadas en el centro histórico de la ciudad, sienten el peso de la crisis no solo económica sino política que atraviesa el país.
Las pérdidas en el comercio son enormes
Nunca como hoy los capitalinos habían sido testigos de una agobiante crisis económica, como la generada en el presente año.
Mario Bustillo, director de la Cámara de Comercio e Industrias de Tegucigalpa (CCIT), dijo que un estudio elaborado recientemente sobre las pérdidas obtenidas revela que desde el pasado 28 de mayo solo el 60 por ciento de comercios han estado abiertos al público.
Eso se traduce en pérdidas de hasta 50 millones de lempiras diarios. Lo que suma que en 31 días de la crisis, los empresarios capitalinos han perdido unos 2 mil millones de lempiras.
Pese a la problemática, a la que se ha sumado la situación política, los empresarios están con toda la disposición para mantener la economía, como también preservar y conservar empleos.
En aras de hacerle frente a esta situación, la CCIT recomienda a la población consumir productos nacionales.