Honduras
El olor a madera de pino quemado inundó el ambiente junto con el calor del fuego que lo consumió.
En medio del llanto y gritos desgarradores que se confundían en medio de decenas de personas que se aglomeraron en el mercado Colón, estaba Cinthia Melissa Borjas.
La capitalina de 38 años de edad se lanzó en una veloz carrera y al ver que el fuego había consumido su patrimonio de 20 años, lanzó un grito que fue ahogado por las lágrimas.
"¡Dios mío, lo perdí todo, ahora qué voy a hacer!"... gritaba la mujer, mientras se llevaba las manos a la cabeza.
El voraz incendio que se desató a eso de las 5:20 de la mañana de ayer en la quinta avenida de Comayagüela, devoró en cuestión de minutos la mercancía que había logrado a base de préstamos. "Todo lo trabajábamos con crédito, somos personas honradas", comentó desconsoladamente.
Esta humilde vendedora, madre de tres niños en edad escolar, asegura que perdió más de 300 mil lempiras en calzado y ropa y que apenas pudo lograr recuperar una mínima cantidad.
En medio de la desesperación, sin importarles el humo y las llamas que amenazaban con extenderse a otras zonas, al igual que Cinthia, los locatarios apoyados por sus familias intentaron salvar lo que quedaba de su mercadería.
En sacos, bolsas plásticas y hasta en cobijas, buscaron la forma de sacar lo que quedaba.
Pero no se escaparon de los saqueadores, quienes como pescadores en río revuelto se agenciaron de algunas pertenencias de estas humildes personas que han quedado en la calle.
* Pérdidas: Cinthia Borjas perdió al menos 300 mil lempiras en mercadería. Ropa y calzado fueron consumidos por el destructor incendio.