Honduras
Las manifestaciones de la resistencia que busca la restitución al poder del depuesto mandatario Manuel Zelaya Rosales, continúan a la orden día.
Las manifestaciones públicas son derechos de los que gozan los ciudadanos, pero es que a la par de estas protestas no ha cesado el irrespeto a la propiedad privada, pues sobre las paredes manchadas de grafitis son visibles los mensajes que atentan sobre la moral y las buenas costumbres.
En todos estos actos vandálicos uno de estos sectores que ha sido el blanco de los atentados es el Centro Histórico de la ciudad, donde se encuentra la mayoría de inmuebles que conforman el patrimonio cultural y religioso de la nación.
Condenable
Como si fuera poco, por sexta ocasión, la joya religiosa colonial más importante del país, la Catedral San Miguel Arcángel, volvió a ser víctima de la indiferencia e ignorancia por parte de los sectores de protesta.
Al parecer, quienes utilizan esta manera de manifestarse desconocen que atentan contra un monumento que es centro de la fe, con más de 250 años de historia, de mucho valor arquitectónico y que se encuentra en la etapa final de restauración.
"Repudiamos totalmente este hecho, pues es la sexta vez que manchan la catedral por este conflicto y creo que nosotros vamos a proceder de forma legal, porque la Catedral es un monumento histórico y que entra en el régimen de protección dentro de la ley", informó Carlo Magno Núñez, canciller de la Iglesia Católica.
El presbítero reveló que han integrado una comisión de abogados para buscar y proceder contra los manifestantes y así deducirles responsabilidad, ya que no se trata de los atentados directos al patrimonio religioso, sino a la integridad de varias personas.
Al respecto, en los próximos días se estaría presentando la denuncia correspondiente ante la Fiscalía de las Etnias y el Patrimonio Cultural.
Otros edificios
Y es que no solo la Catedral Metropolitana ha sido blanco del vandalismo. Edificios emblemáticos ubicados dentro del Centro Histórico capitalino como la Casa Ramón Rosa, sede de la Fundación para el Museo del Hombre (FMHH) y la Biblioteca Nacional Juan Ramón Molina están nuevamente con sus paredes manchadas. Igual ocurre con el Palacio Arzobispal, donde sus paredes revestidas de piedra antigua se encuentran mensajes ofensivos, lo mismo que en varios negocios.
Borrar estos mensajes para devolverle la originalidad a cada inmueble es incurrir en gastos que bien podrían destinarse para otras obras.
* Gastos: Nuevamente será invertida una suma que sobrepasa los cinco mil lempiras para pintar la Catedral, igual pasará con otros edificios históricos.