Honduras
Su corazón está destrozado y sus ojos no se cansan de llorar. Aunque en su alma tiene una enorme fortaleza, Iris Suyapa Varela suplica al cielo no volver a pasar la insuperable experiencia de perder a un hijo. Su pequeño Jonathan Varela, de apenas dos años de edad, necesita con urgencia, un trasplante de médula ósea.
Para ello, esta desesperada madre tiene la enorme misión de recaudar en un tiempo récord de un mes y medio, 634 mil dólares para la cirugía que le devolverá en un 100 por ciento la salud de su pequeño. La intervención quirúrgica está programada para la última semana de septiembre en el Childen’s Hospital, en Nueva Orleans, Estados Unidos, y a la fecha solo ha recaudado 13 mil lempiras.
Y es que esta abnegada madre, hace 10 años perdió a su primer varón de tan solo cuatro meses de vida, según los médicos, Gabriel tenía las mismas características de la rara enfermedad de Jonathan, llamada Wikott-Aldrich.
Este síndrome, de causa desconocida que solo se presenta en varones, es una patología que se caracteriza por presentar infecciones recurrentes y disminución exagerada del número de plaquetas en sangre, y como consecuencia el sangrado. Los galenos del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) le han dicho que acá no existe tratamiento para Jonathan.
Producto de su enfermedad, Jonathan sufre de una fuerte alergia en la piel, se le forman manchas rojas en la cabeza y moretones en todo su cuerpo. Actualmente, Jonathan no soporta el dolor que hasta le ha robado el apetito.
"No quiero perderlo a él"
Doña Iris ha movido cielo y tierra y ha tocado muchas puertas para conseguir el dinero, sin embargo, la lucha apenas empieza.
Sus ojos no pueden contener las lágrimas al saber que tiene que viajar pronto y no tiene ni visas ni dinero.
Ella tendría que viajar con su hija Alejandra Amador, de nueve años, quien será la donante de Jonathan y tendrán que permanecer un año en Estados Unidos. "No podría vivir sin sus caricias, es que un niño tan amoroso. Yo sé que Dios me va a dejar este angelito", expresó envuelta en llanto esta angustiada madre.
Para este 8 y 9 de agosto, familiares y amigos realizarán una maratón en la Plaza Morazán en el centro de Tegucigalpa y se ubicarán con botellones en mano, en las inmediaciones de Plaza Miraflores.
EL HERALDO apela nuevamente a la generosidad de los hondureños, instituciones y empresas privadas para que se sumen a esta vital causa.