Honduras
La luz en medio de la oscuridad resplandece hoy más que nunca en sus vidas.
Celestino Acosta, de 90 años, y MarÃa de la Cruz Torres, de 86, han recuperado el deseo de despertar y comenzar un nuevo dÃa gracias a la generosidad de los donantes.
El reloj marcaba las 9:30 de la mañana y a su modesta casita de madera ubicada en la colonia Nueva Suyapa llegó una visita inesperada para la pareja de ancianos.
Al escuchar el ruido, don Celestino, sin perder la cortesÃa, como pudo se sentó para recibir al representante de Óptica Elegancia.
Tal como lo prometió la gerencia de este centro oftalmológico, desplazó un vehÃculo hasta la humilde vivienda de doña Crucita y su compañero para llevarlos a la clÃnica y realizarles los exámenes de la vista que tanto necesitaban.
En otro cuarto, acostada en su cama, se encontraba doña Crucita, quien también -al oÃr los pasos y el ruido- preguntó de inmediato quién era.
Al saber a donde iba, se puso los zapatos y con dificultad se sentó en su silla de ruedas, lista para emprender el viaje.
Don Celestino hizo lo mismo, aunque por un momento se preocupó porque pensó que lo llevarÃan a un hogar de ancianos. Y es que, pese a la situación en que viven, ellos aseguran que no quisieran abandonar su casa.
Listos y cambiados como niños que van de paseo, Don Celestino y doña Crucita se subieron al vehÃculo.
Revisión
Sus miradas por momentos reflejaban preocupación, pues las salidas de su casa habÃan dejado de ser una costumbre.
Con una gran bienvenida, la gerencia de la óptica recibió a los longevos.
La hora llegó para doña Crucita, quien fue la primera en ser atendida.
"Yo ya no miro nadita, solo veo las sombras, no puedo diferenciar las cosas", comentaba reiteradamente.
Luego le tocó el turno a don Celestino, quien se mostró muy nervioso al entrar a la clÃnica.
Valeska DÃaz, oftalmóloga del centro, manifestó que por no haber tratado a tiempo los problemas en sus ojos, los lentes en este momento no serÃan de mucha ayuda para don Celestino y doña Crucita, y que antes tiene que verlos un especialista.
La misma óptica hizo la cita con el Hospital y ClÃnica de ojos Oftalmocentro, donde de nuevo fueron examinados.
Elisa Regalado de Corrales, doctora de la clÃnica, dijo que doña Crucita necesitaba una cirugÃa.
"Ella tiene que operarse primero su ojo izquierdo. Recetarle lentes no servirÃa de mucho porque aún con ellos no podrÃa ver, es necesario que sea operada de los dos ojos", acotó.
Por otra parte, don Celestino presenta una infección en su ojo izquierdo y una úlcera en el derecho, que le ha hecho perder la vista.
"Él sà ya no se puede operar, tiene bien deteriorada la vista, por los momentos solo que se aplique gotas para los ojos para cortar la infección y que mejore la circulación", agregó la galeno.
Por otra parte, los resultados de los exámenes de laboratorio clÃnico que se les practicaron la semana anterior ya están en manos de los doctores de la brigada de la AlcaldÃa Municipal. Lo que prosigue es que los galenos analicen los resultados para saber qué dolencias y enfermedades aquejan a esta pareja de la tercera edad para recetarle los medicamentos precisos.
Gracias a cientos de compatriotas y extranjeros de buen corazón que han estado pendientes de lo que sucede con don Celestino y su compañera, sus vidas han dado un giro de 180 grados. Pasan los dÃas y las aportaciones continúan llegando como lluvia y ante este acto, doña Crucita y don Celestino no dejan de dar las gracias y desearles bendiciones a los donantes.
Ellos viven un verdadero milagro de solidaridad. Las plegarÃas que doña Crucita ha hecho por las almas de los que ya partieron a otra vida están siendo remuneradas.
* Para ayudar: Para colaborar puede traer sus aportaciones a diario EL HERALDO, bulevar Los Próceres, frente al Pani, o hacer su donativo a la cuenta 1203254964 de Banco Atlántida. Más información al 236-7877.
* Solidaridad: Gracias a la solidaridad de hondureños y extranjeros, ambos ancianos duermen y se alimentan dignamente.
Algunos donantes:
· Gloria Castro aportó mil lempiras
· Liza Coello donó vÃveres
· Óptica Elegancia aportó con exámenes de la vista
· Empleados de Chili’s aportaron alimentos y artÃculos de uso personal
· AlcaldÃa Municipal auxilió con brigada médica
· Laboratorio Bio-test realizó gratuitamente los exámenes clÃnicos
· Ricardo Fernández desde Toronto, Canadá, envió 100 dólares
· Junta directiva de ClÃnicas Viera entregó diez mil lempiras
· Napoleón Paz aportó vÃveres
· La Curacao y Almacenes Tropigas entregó electrodomésticos
· Varias personas nacionales y extranjeras, que no quisieron identificarse, también aportaron su granito de arena dando vÃveres, pañales desechables, frazadas y ropa, entre otras cosas