Honduras
Apenas inició de lleno la época de invierno y el colapso de alcantarillas se ha puesto a la orden del día.
Este problema común se ha convertido en una pesadilla recurrente para los vecinos que viven en la subida a la colonia San Miguel.
Después de las lluvias del fin de semana, dos enormes cloacas del sector colapsaron y vierten su contenido en plena calle.
Las pestilentes aguas corren cuesta abajo, en medio de la vía hasta llegar a la colonia La Esperanza, donde finalmente son recolectadas por un tragante, que también no tarda en colapsar.
Los vecinos se encuentran desesperados pues aseguran que, si bien es cierto las cuadrillas del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA) se han presentado en varias ocasiones a solucionar el problema, la reactivación del mismo es inminente con cada lluvia que cae sobre la capital.
"Cada vez que llueve, las dos cloacas comienzan a rebalsar y la contaminación es cada vez peor", explica Lucía Ordóñez, vecina de la zona.
Esta vez fue la tormenta del sábado la que hizo colapsar la vetusta alcantarilla.
Desde el sábado, los residentes del sector vienen denunciando el hedor insoportable que ha quedado impregnado en el ambiente y en la calle, por la que aún corren las fétidas aguas.
Pero los habitantes no solamente aguantan el hedor de las aguas contaminadas, sino que además deben realizar malabares para poder transitar a pie por la vía.
Los saltos que dan son tan grandes que corren el riesgo de fracturarse o ser arrollados por los automóviles que descienden de la San Miguel.
Además, algunos automovilistas "bañan" a los peatones con estas aguas residuales.
"Las cloacas rebalsan durante una semana, antes de que vengan las cuadrillas", comentó Ordóñez.
Sin embargo, los vecinos se encuentran cansados, no solamente de tener que esperar una semana para que las cuadrillas aparezcan, sino también de que el problema surja después de cada aguacero. Los afectados hacen un llamado al SANAA para que resuelva de una vez por todas este problema.
* Petición: Los vecinos piden que el problema con las dos cloacas sea solucionado de raíz, para evitar que con cada lluvia la situación reaparezca.