Honduras
Con pastel, juegos y dinámicas celebraron su 26 aniversario.
En medio de la naturaleza, en un día fresco y soleado y, sobre todo, con mucho entusiasmo, los scouts de la colonia San José de la Vega festejaron un año más de fundación del movimiento juvenil en su zona.
El parque, que ha sido testigo mudo de su crecimiento hasta convertirse en guardianes, fue la sede del encuentro donde desde el más chico hasta el más grande de la manada compartió y jugó en conmemoración de la fecha. Sin importar la edad, los scouts jugaron con globos, corrieron, saltaron y rieron a más no poder en su día.
Como todos unos soldados, no dejaron de entonar al unísono las canciones emblemáticas de sus grupos.
Desde 1986, fecha en que se inició la reconstrucción del parque por los scouts y el patronato de la colonia, se levantó el movimiento con mucha más fuerza. A partir de esa fecha, ese sitio de la naturaleza lleno de palmeras, verde pasto y canchas para recrearse, se convirtió en su sede. Jóvenes entusiastas conforman hoy este gran grupo que, sin duda alguna, siempre están listos y dispuestos para atender las emergencias que se presentan en la comunidad.
Actualmente existen tres agrupaciones. La más pequeña es conocida como la Manada, compuesta por niños de 7 a 11 años. Los adolescentes de 12 a 16 años se aglutinan en La Tropa y los mayores en El Clan.
Los voluntarios siempre están dispuestos a dar sin esperar nada cambio y para ellos su mayor satisfacción es poder servir a quienes más lo necesitan, así lo asegura Fernando Freije, fundador y guía del movimiento scout de la colonia. La función social nunca termina. Ellos realizan ventas de comida y rifas de artículos en buen estado, con la finalidad de poder agenciarse algunos fondos para desarrollar labores benéficas en orfanatos, centros hospitalarios y fundaciones.