Honduras
Once años no han sido suficientes para borrar de su mente las dramáticas imágenes de devastación que vivió. Juan Antonio López, un humilde locatario del mercado San Isidro, recuerda como si fuese ayer, aquellos cuatro fatídicos días (29 de octubre a 3 de noviembre) de 1998, que literalmente borraron del mapa los mercados capitalinos.
"Recuerdo cómo la gente perdió todo acá. Muchos pagaban para que los sacaran cargados. Después de toda esa furia del huracán Mitch, vivimos con el alma en un hilo cada vez que llueve", dijo
Aunque reconoce la fría realidad, asegura que no puede mover su puesto de lotería, que desde hace 30 años representa el sustento diario de los suyos. Igual zozobra viven más de seis mil locatarios de los 6 mercados de Comayagüela.
Década de tragedias
Durante años los mercados capitalinos han soportado los embates de la naturaleza y hasta los errores de los locatarios en malas instalaciones eléctricas. Partiendo de la última década, esta zona comercial ha sido el blanco perfecto de conatos, incendios e inundaciones.
Desde el devastador paso del huracán Mitch a finales de octubre de 1998 que dejó unas mil personas muertas y desaparecidas en la capital, los mercados han sido el reflejo de la vulnerabilidad en materia de desastres naturales.
Las inundaciones que provocó este fenómeno fueron catastróficas para los comerciantes que reportaron 10 mil millones de lempiras en pérdidas.
Mitch fue tan grande que en cinco días llovió como para un año y literalmente destruyó 50 años de progreso en el país.
A la par de la sombra de las inundaciones, en 2003 se quemó en su totalidad el mercado Colón, las pérdidas registradas fueron millonarias.
Solo en esta década, los mercados se han inundado de 40 a 50 veces y se han producido al menos cuatro incendios de grandes proporciones, según el Cuerpo de Bomberos.
Años oscuros
El huracán Mitch, el fenómeno climatológico El Niño, la tormenta tropical Beta, el huracán Félix, la tormenta tropical 16, las fallas geológicas y la temporada ciclónica, son pruebas de fuego que han tenido que superar.
En junio de 2005 el huracán Beta causó estragos en cuatro de los seis mercados de Comayagüela. Y en junio de 2006 la zozobra se volvió a apoderar de los vendedores, cuando los fuertes aguaceros arrastraron gran parte de su mercadería. Al menos 200 locatarios resultaros afectados.
Las lluvias de agosto de 2007 provocaron inundaciones en el Colón, Las Américas y San Isidro, las pérdidas fueron cuantiosas. Luego le tocó el turno al huracán Félix, que en septiembre de ese año golpeó fuertemente la economía de los comerciantes. Decenas de vendedores fueron desalojados ante el inminente peligro que corrían.
Pero no todo ha sido tragedia, 2008, diez años después de Mitch no registró inundaciones.
Contrario a 2009, donde la zona de los mercados ha estado bajo agua en tres ocasiones. La más fuerte se registró el 16 de junio, que causó daños en al menos 200 puestos.
Las lluvias registradas una semana más tarde inundaron El Obelisco, la primera y cuarta avenida de Comayagüela.
Por años, el mayor detonante de las inundaciones ha sido el mal manejo de la basura y el obsoleto sistema de aguas lluvias y alcantarillado sanitario.
Fuego hace de las suyas
Empero, el fuego también ha consumido en varias ocasiones estos espacios.
El más reciente siniestro se registró el pasado 30 de julio, donde 278 negocios del mercado Colón y de la quinta avenida quedaron reducidos a cenizas. Además de 12 aulas del instituto Hibueras, 13 locales del San Isidro y la emblemática tienda Caldelas. Este mismo año, el 8 de febrero, las llamas consumieron una farmacia en la séptima avenida. Y el 12 de mayo un voraz incendio consumió varios puestos de flores, dejando a 29 familias en la calle. Más atrás, en octubre de 1998, además de Mitch, el mercado Galindo fue reducido a cenizas a causa de un pavoroso siniestro que dejó como saldo millonarias pérdidas.
Medidas de prevención
Durante años, las autoridades locales han enfrentado este problema, unos con más energía que otros. Rafael Cano, gerente de Desechos Sólidos de la Alcaldía Municipal, destacó que en la presente administración se han implementado una serie de medidas para mantener los mercados libres de basura.
Entre la tercera y sexta avenida se han instalado de manera permanente una unidad recolectora y 70 trabajadores de barrido.
El tren de aseo realiza un recorrido cuatro veces por día, recolectando no menos de 40 toneladas en cada viaje.
Otro proyecto que ha contribuido a prevenir las inundaciones es la construcción del canal de alivio a la altura de la quebrada El Sapo, que cruza 15 colonias y 5 de los 6 mercados de Comayagüela.
Cano agregó que se ha incentivado tanto a locatarios como compradores para que pongan un práctica la cultura del aseo.
"En este sector de los mercados se trabaja sin horario, de manera permanente se ha instalado una unidad recolectora, esto permite que los mercados se mantengan limpios y sean lugares atractivos para comprar", informó Rafael Cano.
Las autoridades edilicias consideran que la zona ha dejado de ser de inminente peligro a menos vulnerable.
El ex alcalde Henry Merriam, cuya labor al frente de la comuna, es una de las más aplaudidas, recuerda que en su turno "lo que se hacía para los mercados, es lo mismo que se hacía para el resto de la ciudad: mantener los drenajes de aguas lluvias, las cunetas y las quebradas limpias". Además, que de marzo a mayo se dragaban los ríos y se limpiaban las quebradas. "Eran medidas muy simples de buena administración municipal, nada más", señaló.
Medidas
Las actuales autoridades municipales han puesto en marcha varias medidas para evitar el colapso de los mercados cada año. En 2008 dieron excelentes resultados.
Pavorosos incendios
En una década, los mercados han soportado al menos cuatro incendios de grandes proporciones y 15 conatos de siniestro. Siempre han resurgido como el ave fénix.
La pesadilla revive
"Con el huracán Mitch perdí 20 años de trabajo"
El huracán Mitch, se convirtió en la peor pesadilla de Elsa Margarita Reyes, una humilde capitalina que lleva más de 30 años de vender en el mercado San Isidro. Como si fuera ayer, recuerda el día fatídico cuando las grandes corrientes de agua producto de los fuertes aguaceros no solo arrastraron su mercadería, sino también sus esperanzas y el patrimonio de su familia. "Lo perdí todo con el Mitch en aquel tiempo eran más de 350 mil lempiras, cómo pude, con la ayuda de Dios me volví a levantar, y hoy estoy aquí, vendiendo de nuevo y saliendo adelante". Hoy dice mantenerse lista para seguir luchando.
"Estoy aprendiendo a resurgir de las cenizas"
Los mercados de Comayagüela, han sido crudamente golpeados no solo por los embates de la naturaleza, sino por las llamas. Quién más que Calixto Alonzo para saber de esta situación, si el pasado 30 de julio, él fue uno de los vendedores afectados por el siniestro que acabó con más de 200 puestos de los mercados de la quinta avenida y San Isidro. De un día para otro, su puesto de calzado quedó reducido a cenizas. "No he perdido las esperanzas de empezar de nuevo mi negocio. Le pide a las autoridades gubernamentales y edilicias que nos sigan brindando ayuda". Calixto, quien es padre de tres hijos asegura que "a pesar de todo estoy de pie".
"Inundaciones e incendios han sido una tragedia"
Anselmo Laínez no ha escapado de ser víctima de las inundaciones que cada temporada de lluvias somete a los mercados de la capital. Su mercadería ha sido arrastrada por la corriente. Pero su calvario no se queda ahí, el incendio del 30 de julio fue una sacudida. Las llamas le consumieron más de dos millones de lempiras en calzado, negocio que había logrado levantar en sociedad con un grupo de amigos y familiares. "De todas las cosas que han ocurrido en estos mercados, esta es la tragedia más lamentable que me ha podido pasar, lo que nos queda es seguir luchando", manifestó Laínez.