Honduras
Dios le ha dado la oportunidad de devolverle el esplendor al templo religioso donde hace siete años recibió el más grande regalo de su vida: su ordenación sacerdotal.
La Catedral Metropolitana San Miguel Arcángel forma parte de su historia personal.
En medio de su deterioro en 2002, este templo católico marcó el inicio de la vida religiosa del padre Carlo Magno Núñez, quien ahora, como un designio divino, es quien anima los trabajos de restauración de esta obra arquitectónica colonial.
El joven sacerdote de 34 años, nacido en el municipio de Guarita, Lempira, divide su tiempo entre su labor evangelizadora como párroco de la iglesia Nuestra Señora de Guadalupe y su cargo como canciller de la Arquidiócesis de Tegucigalpa.
Pero, en este momento su más grande reto es concluir los trabajos para el 29 de septiembre, justo el día en que se celebra la fiesta patronal dedicada a San Miguel Arcángel y el 431 aniversario de Tegucigalpa. Carlo Magno considera su vocación sacerdotal como un llamado de Dios, desde que era un niño.
Es el cuarto de siete hermanos. Sus padres Humberto Magno Núñez y Enma Núñez, una pareja de cristianos comprometidos, contribuyeron en su formación cristiana.
Ve al cardenal Óscar Andrés Rodríguez como un padre, un maestro y un pastor y no se considera su protegido, como algunos lo catalogan.
Nos atendió en una modesta oficina en la iglesia Guadalupe y ahí teniendo como testigos un cuadro de la Santa Cena, otro de la virgen de Suyapa y el último del Sagrado Corazón, enumeró el desorden vial, la falta de agua potable y la deforestación como los tres grandes problemas que enfrenta la capital.
¿Sintió el llamado de Dios para ser sacerdote? Desde pequeño me gustó participar como acólito en la parroquia y participé también en la Pastoral Juvenil, donde hice el discernimiento de mi vocación. Ahora tengo siete años de sacerdocio y han sido los más felices de mi vida.
He ganado un cúmulo de experiencia en todo este tiempo como vicario, diácono, presbítero y ahora sacerdote.
¿Desde cuándo es el canciller de la Iglesia Católica y cuáles son sus obligaciones? Fui nombrado el 5 de enero de 2005. Lo de canciller dentro del derecho de la Iglesia es ser un notario público, a mí me toca dar fe de los actos del Obispo y cuidar que se archive todo lo que corresponde a la emisión de decretos de la Diócesis y también un poco de las relaciones públicas. Mi oficio como tal es ser notario y secretario de la Curia Arzobispal.
¿Considera que tiene el don de la palabra? Bueno, como tal no. En esto yo creo que uno lo va cultivando poco a poco y Dios pone las palabras en mi boca y solo me dejo llevar por él, como le dijo a Jeremías: mira yo pondré palabras en tu boca, entonces es el Señor quien hace la obra.
¿Qué representa para usted el cardenal Rodríguez? Para mí es un padre, un maestro y un pastor que guía al pueblo hondureño al camino del Señor.
¿Qué les contesta a quienes le llaman en los pasillos "protegido del cardenal Rodríguez". No, de ninguna manera. El cardenal quiere a todos los sacerdotes por igual, y valora el trabajo y destina a cada uno tareas según sus cualidades.¿Cuál considera que es el momento que más lo ha llenado como ministro de Dios y el peor momento que ha pasado? El mejor momento es el de mi ordenación sacerdotal.
Los peores momentos son aquellos cuando se ataca a la Iglesia sinrazón, solo por hacerle daño.
Muchas veces uno quisiera cambiar muchas cosas, pero uno entiende que no es Dios ni tiene una varita mágica para cambiar muchas situaciones difíciles de la vida.
¿Cómo compagina su labor como párroco y canciller para estar al frente de los trabajos de restauración de la Catedral? Es una cuestión de organización del día y así doy abasto a todas las tareas y también lo extra que sale y que no está en la agenda, termino mi día como a las 11 ó 12 de la noche, ja ja ja.
¿Estará lista la Catedral para el 29 de septiembre, día de San Miguel Arcángel, como se tiene previsto? Sí, estará terminada. Ese día concluyen los trabajos de restauración.
Ha sido una obra gracias al apoyo de muchos empresarios, como EL HERALDO, que ha colaborado muchísimo en esta obra y de muchas entidades y feligreses que han invertido más de 11 millones de lempiras hasta ahora en este proceso de restauración.
¿Qué necesitan los capitalinos para sacar adelante a su ciudad? Más conciencia, tenemos que tomar conciencia del lugar donde vivimos. Tegucigalpa es un lugar hermoso, una ciudad linda de nuestra América Latina. Tiene su particularidad y eso la hace especial.
Con honestidad y trabajo la vamos a sacar adelante.
¿Si pudiese enumerar los tres grandes problemas que enfrenta la capital, cuales serían? El desorden vial, hay que trabajar fuerte en esto; el inminente problema del agua que cada año preocupa más, debemos aprovechar ese líquido vital y cuidar las fuentes de agua para que alcance para todos.
Y la deforestación en el entorno de la capital.
¿Es difícil utilizar un clerical y que los demás quieran verlo como un santo cuando es un hombre de carne y hueso al servicio de Dios? Nosotros los sacerdotes no somos extraterrestres somos hombres normales, con limitaciones con problemas y estamos también en proceso de conversión cada día, el Señor es el que hace la obra.
¿Cómo manejaría una situación como la del padre Alberto, tomando en cuenta que usted es bien parecido? Bueno, somos humanos, pero creo que la cuestión es que tenemos que ser fieles a la opción que hemos hecho, somos sacerdotes libremente para amar y adorar a Dios y por eso tenemos que ser responsables con ese llamado.
* Quienes:
Nombre: Carlo Magno Núñez
Nació en: Guarita, Lempirael 18 de septiembre de 1974
Estudios: Licenciado en filosofía y teología. Doctorado en derecho canónico en Bogotá, Colombia. Estudia un doctorado en teología espiritual y mística.
Cargos: Canciller y párroco de Nuestra Señora de Guadalupe.