Honduras
La capital se vistió de azul y blanco. Desde los conductores que tapizaron sus vehículos con la Bandera Nacional, hasta la gente en las calles luciendo las camisas de la Selección, formaron parte del ambiente que se vivió en la ciudad previo al partido Honduras-México que se disputó anoche en el estadio Azteca de la capital mexicana, como parte de la hexagonal final rumbo al Mundial Sudáfrica 2010.
Niños, jóvenes y adultos se sumaron a la fiesta. El ambiente bicolor se trasladó a los centros educativos capitalinos, donde un buen número permitió a los estudiantes portar la camisa de la Selección.
Y qué decir del comercio informal, donde los vendedores literalmente hicieron su agosto, apostados en la zona del Estadio Nacional, en las principales avenidas y bulevares de la capital, ofreciendo camisetas, shorts, banderas y gorras de la Selección catracha. Desde 150 a 180 lempiras las camisetas y 100 a 130 las gorras, marcaron los precios que eran ofrecidos en la calle, en un ambiente de optimismo que sigue aumentando su nivel desde la cita que los seleccionados tuvieron con la escuadra costarricense a quien derrotaron 4-0 en un encuentro celebrado en el estadio Olímpico de San Pedro Sula. El ambiente de fiesta se vivió desde el sábado, cuando los catrachos batieron por 4-1 a la selección de Trinidad y Tobago, que en otras ocasiones han dejado a Honduras fuera del Mundial de Fútbol.
El flameo de las banderas no solo fue en los automotores, pues la emoción es tanta que decenas de personas decoraron sus viviendas y empresas con este símbolo patrio.
Cuando se trata de la H, los hondureños se unen en un mismo sentir. Desde los más pequeños hasta los mayores, todos se vistieron de azul y blanco.
Jóvenes, adultos y ancianos se pusieron la camiseta de la Selección.
Los comerciantes se las han ingeniado para que ningún miembro de la familia se quede por fuera. La innovación y sensación del momento ha sido los trajes estilo mamelucos con babero incorporado de la bicolor para bebés.