Honduras
Luego de cuatro meses de ardua labor, las dos obras pictóricas que pertenecen al Palacio Municipal lucen completamente restauradas.
Ambos cuadros, creación del artista hondureño Mario Castillo, fueron restaurados en el taller Miguel Ángel Gomes de la Fundación para el Museo del Hombre Hondureño (FMHH).
La labor fue encomendada a Héctor Gómez, César Romero y Emerson Valle, restauradores profesionales que luego de largas horas de trabajo lograron devolverle la originalidad a las pinturas.
Aunque se desconoce el monto invertido en estas obras, ambas pasaron por un intenso proceso, que inició con una limpieza completa, para luego continuar con la reintegración de los faltantes de capa pictórica y la consolidación total.
"Este ha sido un trabajo bastante arduo donde se han invertido muchas horas para lograr pinturas luzcan de manera original, para esto se han utilizado muchas técnicas", declaró Héctor Gómez.
Las pinturas fueron realizadas por Castillo en 1978 y muestran dos aspectos de la antañona Tegucigalpa, una de ellas es la recreación de la Plaza El Calvario en el siglo XIX.
Otra evoca un grabado de Sotero Lazo en 1852, donde aparece la Plaza Mayor de la ciudad, dominada por la catedral San Miguel Arcángel.
A un costado se aprecia la desaparecida iglesia de la Limpia Concepcióny la casa del minero don Tranquilino de la Rosa, en ese lugar se celebró en 1821 la llegada de los pliegos de independencia, y al fondo la iglesia San Francisco con su vetusto campanario.
"Son dos obras de mucho valor histórico que pertenecen a la Alcaldía Municipal y que nos muestran aspectos de la vieja Tegucigalpa, tan imponente en aquellos tiempos", dijo Juan Manuel Posse, director de la FMHH.