Honduras
En la colonia Guillén donde habita por necesidad desde hace 15 años, pues no tiene otro sitio donde trasladarse con los siete miembros de su familia, se siguen presentando los movimientos telúricos producto de la falla geológica que afecta al sector de El Reparto.
Desde el pasado mes de mayo, cuando se inició la temporada de lluvias, esta colonia, considerada ya como una zona inhabitable, por su vulnerabilidad, alrededor de 30 viviendas presentaron serios daños.
Paredes rajadas, desplomadas, pisos agrietados, hundidos y con amenzas de derrumbarse por completo.
Sucumben viviendas
El aguacero que se registró el pasado viernes, vino a empeorar la situación.
Una vivienda de dos plantas, que era habitada como cuartería, y a la que poco le faltaba para venirse al suelo, no soportó más y cayó.
Eran aproximadamente las 8:30 de la mañana, cuando la aparente tranquilidad del sector uno de la Guillén se interrumpió, dando paso a la zozobra y el temor.
De acuerdo con informes de los propios vecinos, lo que se escuchó fue un gran estruendo, que de inmediato los puso en alerta.
Al salir de sus casas para ver lo que pasaba en instantes vieron que el techo, las paredes de concreto, quedaron convertidos en ruinas y obstaculizando la calle.
Martha Zelaya, madre soltera y empleada doméstica, quien vive a la par de la cuartería que se derrumbó fue tomada por sorpresa, pues además del estruendo, sintió que su humilde casita, construida de madera fue sacudida por un fuerte temblor.
Su primera reacción fue buscar a sus cinco hijos para ponerlos a salvo.
La vivienda de Zelaya también presenta deterioro y esto la convierte en un lugar inseguro para la familia que ella misma tiene que mantener. Una de las paredes de la cocina cedió a causa de un deslave, provocado por el temblor y las aguas lluvias que han saturado el suelo Además, el piso de la casa se encuentra completamente agrietado, las vigas que soportan el techo se han abierto.
"Desde el sábado pasado hemos visto que las vigas de la casa se han abierto, pero ayer domingo hemos sentido fuertes temblores. Yo paso con unos nervios terribles, pensando a qué hora nos cae encima esta casa", declaró la afectada.
Zelaya, al igual que otros moradores cuyas viviendas se han convertido en una amenaza, que bien podría volverse su propia tumba, permanecen en ellas por necesidad.
De manera obligada tiene que permanecer en ellas, pues no encuentran un lugar seguro a donde trasladarse.
"Soy una madre soltera, apenas gano dos mil lempiras como doméstica. No tengo un lugar donde irme, tengo que mantener a seis personas más", relató Zelaya.
Indiferencia
Desde hace años la colonia Guillén viene enfrentando problemas de vulnerabilidad. El huracáan Mitch, fenómeno que azotó al país hace aproximadamente 11 años, ocasinó desastres.
A esto hay que sumar el paso de la tormenta tropical número 16 en el 2008 y el suceso más reciente el sismo ocurrido en mayo del presente año.
Todo lo anterior ha provocado que la colonia Guillén y zonas aledañas aparezcan en la lista de sectores de alto riesgo y vulnerabilidad, que a nivel del Distrito Central suman a 135 barrios y colonias. Pero un aspecto que mantiene preocupados a los pobladores de la Guillén es la indiferencia de parte de las autoridades edilicias.
El Comité de Emergencia Municipal (Codem), que es la entidad competente en atender a las comunidades en casos de desastres, no les ha ofrecido el suficiente apoyo.
El viernes de la semana anterior, empleados de esta dependencia municipal llegaron a supervisar las zonas afectadas de la comunidad, asimismo de la colonia Santa Rosa.
Según lo que expresan los vecinos, a los empleados del Codem se les pidió que derrumbaran la vivienda que estaba a punto de caerse, esto por el peligro que representaba, pero no recibieron ninguna respuesta.
"Los del Codem únicamente llegaron a supervisar la zona, y nos dijeron que no contaban con los recursos económicos para trasladarnos a otro lugar. Y tampoco nos quisieron venir a demoler la casa de la cuartería, y hoy ya está en el suelo", manifestó Javier Andino.
El afectado detalló que hace un año el Congreso Nacional les otorgó un millón de lempiras, que serían destinados para reparaciones de casas dañadas, pero lo único que pudieron recibir fue una bolsa de cemento.
Sobre el problema que enfrentan los sectores 1 y 2 de la colonia Guillén, el titular del Codem, Roberto Mendoza Garay, ha señalado que los vecinos tienen que emigrar hacia otras zonas de menos peligro, debido a que este sector ya está declarado como inhabitable.
"Como comité de emergencia es nuestro deber brindar el apoyo necesario a estas comunidades. Nosotros ofrecemos transporte para cuando necesiten trasladarse a otras zonas de menos riesgo", informó Mendoza.
Mientras tanto, los pobladores de la Guillén, esperan un compromiso más serio de parte de las autoridades edilicas. A la puerta están los meses críticos de la temporada de lluvias, los afectados se mantienen en zozobra, ante los desastres naturales que se avecinan.
* La cifra: 30 VIVIENDAS del sector uno y dos de la colonia están a punto de ceder por completo.