Honduras
Inmiscuir a los alumnos en su lucha se ha convertido en un acto repudiable.
Así califican varios padres de familia y estudiantes del Instituto Central Vicente Cáceres el hecho de que las autoridades y profesores de este centro educativo, supuestamente, obliguen a sus hijos a formar parte de la denominada resistencia popular en favor del depuesto presidente Manuel Zelaya.
El incidente en la celebración del 15 de septiembre, cuando un grupo de maestros literalmente secuestró a los a integrantes de la banda de guerra, cadetes, pomponeras y palillonas para impedir que participar en el desfile cívico militar, fue la gota que derramó el vaso.
Esta restricción causó indignación y molestia en los propios estudiantes y sus padres de familia, por lo que ahora exigen la destitución del director del centro educativo, Roberto Ordóñez.
Medidas de presión
Ante la resistencia de los alumnos a obedecer a sus maestros, las autoridades del colegio, después de su participación en los desfiles, los llamaron de inmediato a la dirección para levantar un acta de registro de lo ocurrido.
Con la firma plasmada en el libro, el director del instituto dejó entrever que los alumnos fueron secuestrados y obligados a desfilar, no precisamente con la marcha de la resistencia popular.
Fanny Milla, catedrática de los Talleres de Educación Técnica Industrial del ICVC, destacó que a primera hora de ayer el director convocó a una reunión a maestros y alumnos.
"Nosotros nos sentimos perseguidos, la cantidad de maestros que respaldan al director es muy poca. Aquí se da una situación, el grupo que antes le adversaba va con él, de allí podemos deducir qué tipo de confiabilidad tienen esas personas", acotó.
Milla detalló que el titular del colegio no cuenta con ningún tipo de respaldo.
"A él se le está siguiendo y no se le ha dado el finiquito total de los casos que tiene pendientes en la otra institución donde laboraba", dijo.
También comentó que el lunes interpusieron la denuncia ante el Comisionado de los Derechos Humanos y la Unidad de Delitos Comunes del Ministerio Público.
El director se defiende
Entretanto, el director del colegio mantiene su versión de que el instituto fue reprimido en sus decisiones particulares.
Al consultarle sobre la petición de su destitución, acusó a los padres de familia de estar siguiendo lineamientos de algunos partidos políticos.
"La presidenta de padres de familia está molesta porque su hijo, un ex alumno, formaba parte del cuerpo de vigilancia y por decisión de los profesores hicimos cambios y se despidió al muchacho", aseveró Ordóñez.
Por la mañana un grupo de alumnos se tomó por un rato los portones de acceso al centro educativo.
Investigan coacción a alumnos del Central
El Ministerio Público inició una investigación sobre vulneración de derechos humanos en perjuicio de un grupo de alumnos que integran la banda y palillonas del instituto Central Vicente Cáceres. Una delegación de fiscales de Derechos Humanos acudió al Central luego de que el grupo de alumnos fuera trasladado en un bus de Gobernación y Justicia al Estadio Nacional el 15 de septiembre.
"Nosotros tomamos algunas entrevistas con el director de la banda y nos comunicó que tenían autorización de los padres para llevar a los alumnos a desfilar y que habían sido llevados en un autobús del gobierno, estamos verificando cómo fue que ocurrió la situación y en qué actividad fueron autorizados a participar", expresó la fiscal especial de Derechos Humanos, Sandra Ponce. Igualmente tomaron declaración de algunos integrantes de la banda, quienes fueron encontrados en el estadio sin el director de la misma; algunos aseguraron que no fueron coaccionados.
"Tenemos una investigación en curso que va a ser conducida por la Fiscalía de la Niñez para establecer exactamente cómo ocurrieron los hechos", manifestó. Se investiga si se cometió algún tipo de coacción o un acto de corrupción por algún soborno a los estudiantes.