Honduras
La llegada de la temporada de invierno significa noches de desvelo para Teodora Vásquez, de 54 años.
Esta humilde capitalina es una de las más de 300 familias que viven en peligro en el barrio Los Profesores y en las 14 colonias que cruza la quebrada El Sapo, el enemigo silencioso que cada año enfrentan los pobladores.
Las pestilentes aguas del afluente persiguen a Teodora hasta su pequeño puesto de ropa ubicado en el mercado Las Américas de Comayagüela, donde en dos ocasiones ha perdido su patrimonio a causa de las inundaciones.
"Con el huracán Mitch perdí mi casita de madera y el agua se llevó mi puesto en el mercado. Me costó levantarme, pero Gracias a Dios pude hacerlo", confesó.
Lamentablemente, El Sapo en las últimas décadas ha perdido su encanto natural y se ha convertido en una bomba de tiempo mortal a punto de estallar.
Como doña Teodora existen cientos de casos más de personas que habitan en zozobra por el temor de que este afluente se salga de su cauce e inunde sus viviendas o negocios.
La quebrada, que atraviesa 15 barrios y colonias, tiene su nacimiento en la Villa Unión y hace un extenso recorrido por varios sectores de Comayagüela, afectando cinco mercados capitalinos: Colón, San Isidro, Las Américas, San Miguel y Álvarez.
Víctimas de la naturaleza
Por años, estos emporios comerciales han sufrido los embates de la naturaleza y en tan solo una década ha habido 50 inundaciones en la zona. El Sapo es uno de los mayores responsables de que esto suceda.
Hace varios años, el Fondo Hondureño de Inversión Social (FHIS) realizó un proyecto de embaulamiento de la quebrada para evitar que provoque desastres, pero esto no ha sido suficiente, pues el tramo construido en Los Profesores ha cedido por varias causas.
Una de ellas es la contaminación que el mismo ser humano hace en la vertiente y este es uno de los detonantes para que se den inundaciones.
La mayoría de comerciantes de los mercados utilizan la quebrada como crematorio, obstruyendo el paso del agua.
A diario, las cuadrillas de limpieza de la comuna capitalina recogen toneladas de basura en el lugar. Asimismo, en la zona hay desorden en el sistema de alcantarillado, agua potable y lluvias, pues no ha sido cuidadosamente supervisado por los entes reguladores correspondientes.
Para palear el problema de las inundaciones, en julio de 2008, la Alcaldía culminó la construcción de un canal de alivio para la quebrada El Sapo que desemboca en el río Choluteca.
La obra se hizo con la finalidad de reducir en un 65 por ciento el riesgo de inundaciones en los mercados.
El año pasado no se presentó ningún desastre en esas zonas comerciales de Comayagüela en temporada lluviosa.
Sin embargo, en lo que va de este año, esta zonas desgraciadamente se han inundado en dos ocasiones, con los primeros aguaceros fuertes.
Para embaular de nuevo la quebrada en la zona de Los Profesores se necesitan al menos 80 millones de lempiras y, hasta la fecha, el problema sigue empeorando con el paso del tiempo.
Iniciativa
La situación que enfrentan los pobladores del barrio Los Profesores y de las 14 colonias más por donde atraviesa la quebrada, más los comerciantes de los mercados, no es desconocida por ninguna autoridad.
Ante la situación, la diputada del Partido Nacional, Nelly Jerez, presentó ayer la moción de solicitar al FHIS que asigne presupuesto para terminar el embaulado de la quebrada.
"Es una moción para que el FHIS asigne de su partida presupuestaria de cinco a ocho millones de lempiras para terminar el embaulado específicamente en el barrio Los Profesores. Una parte de la calle está caída y está socavando las casas de la orilla", detalló.
Por los momentos, los afectados aseguran que ya están "cansados" de solicitar la ayuda de las autoridades gubernamentales y edilicias, pues, según ellos, han sido ignorados.
* Mayores daños: Los mercados de Comayagüela durante una década han sufrido unas 50 inundaciones. La quebrada El Sapo es responsable de estos desastres.