Honduras
Un foco de contaminación ha corrido por más de dos meses en el anillo periférico. A la altura de la colonia La Cañada, las aguas negras desbordan de una cloaca colapsada, amenazando la salud de todo el que transite por la zona.
Los olores nauseabundos inundan el ambiente, sin embargo nadie responde a las suplicas y llamados de atención de los vecinos, peatones y conductores que a diario circulan por este sector.
Son miles los que a diario corren el riesgo de contraer alguna enfermedad que podrÃa ser evitada con la corrección del problema.
Los automotores que a diario circulan por la zona también son contaminados por las putrefactas y corrompidas aguas, esparciendo la contaminación a los hogares de sus respectivos dueños.
Los residentes de las zonas aledañas al problema aseguran estar cansados de denunciar el maloliente problema ante el Sistema Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA).
"Llamamos a cada rato al SANAA pero no vienen a solucionar el problema", lamento Ana Castro, vecina del sector.
Mientras tanto, la contaminación continua imperando en la zona, amenazando la vida de miles de ciudadanos que transitan por esta zona.
Según la doctora Nora Rodriguez, jefa de la Unidad de Vigilancia de la Salud de la Región Metropolitana, "los problemas de agua de la capital conllevan problemas de tipo digestivos y diarreas" a los pobladores.
La falta de agua potable y el contacto de los capitalinos con estas fétidas aguas son los principales detonantes en los incrementos de los Ãndices de diarrea en los informes de salud que presenta semanalmente la Unidad de Vigilancia de Salud.
Solo en la semana epidemiológica número 38 se presentó un aumento de 2,911 casos comparados con la misma semana del año anterior.
Esto es solo una muestra en cifras de como la deficiencia en servicios básicos aumenta los Ãndices de enfermedades transmitidas por el contacto de los capitalinos con aguas negras. Pero las cifras no parecen llamar la atención de las autoridades del SANAA.
Los vecinos son quienes deben convivir a diario con las enfermedades y los nauseabundos olores que despiden las aguas que salen de la cloaca. "Estamos cansados de este problema, cansados de oler esa asquerosidad. Exigimos que sea solucionado lo más pronto posible", expresó Acosta.
Los vecinos de La Cañada y otras colonias aledañas al sector exigen la pronta reparación de esta colapsada cloaca, que esparce sus impuros contenidos por el anillo periférico.
* Insalubridad: Las aguas negras transportan virus, bacterias y parásitos dañinos para la salud de los capitalinos.