Honduras
Don Miguel Ángel Martínez cruza por la popular cuarta avenida de Comayagüela. Sobre su espalda carga un costal repleto de cuculmeca y en la mano que le queda libre lleva un atado de uña de gato.
¡Va la cuculmeca, especial para la osteoporosis! ¡Llevo uña de gato para la cura del cáncer! Se escucha su anuncio mientras avanza a paso lento.
Más adelante, una señora lo detiene y le pide uña de gato, "yo la tomo porque me la han recomendado para las infecciones", dijo. "Sí", le contesta don Miguel, "dicen que es muy buena, con dos palos se hace una buena cocción para tomarla como agua de pasto; también la cuculmeca es excelente para la azúcar en la sangre (diabetes)".
Así don Miguel, originario del municipio de Texíguat, El Paraíso, se pierde por las calles de Comayagüela vendiendo su producto natural, extraído del corazón de los bosques del departamento de El Paraíso.
Este humilde personaje, forma parte de esa especie de médicos empíricos que aportan su grano de arena a la medicina natural, que a causa de la crisis, cada vez más personas buscan.
Limitaciones
Tener acceso a la salud, es un privilegio del que no todos los capitalinos gozan. A nivel del Distrito Central operan 64 centros de salud, incluyendo la Región Metropolitana. A estos se suman los hospitales como el Escuela y el San Felipe o el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), pero no son suficientes para atender a la población de escasos recursos económicos que toca sus puertas.
En muchas ocasiones hay pacientes que logran ser atendidos en las consultas de un centro de salud u hospital público, pero a la hora de reclamar medicinas para tratar la enfermedad, se encuentran con el tajante "no hay, venga dentro de un mes" o "tenga la receta y búsquela en una farmacia".
Este es el caso de Isabel González, una capitalina residente en la Honduras, que periódicamente visita el centro de salud Alonzo Suazo para tratar sus problema de hipertensión. Hace varios meses que no le han podido dar el medicamento, por lo que mejor a recurrido a tratarse con medicina natural.
"Varias veces he venido y no me han podido dar el medicamento, me dicen que vuelva al siguiente mes y nada. Yo no puedo dejar de tomar las pastillas, pero no tengo dinero para comprarlas, entonces estoy tomando medicina natural, me han recetado el ajo indio, y otras aguas de té, que también son buenas", dijo.
Las plantas curan
A falta de atención hospitalaria y medicamentos los capitalinos han comenzado a confiar su salud a la medicina natural. Y es que la madre naturaleza es tan sabia de poner al alcance del ser humano, infinidad de plantas que definitivamente curan o son un paliativo para determinada enfermedad.
Reynaldo Martínez, es otro capitalino que dice tener fe en lo que él llama remedios caseros. Cuando se enferma raras veces va a los hospitales y ha aprendido a curarse con "aguas naturales".
"Quien puede negar que el agua de la raíz de taray es buenísima para los riñones o que el agua de quina es buena para lavar o desinfectar heridas, o tomarse un té de valeriana relaja y calma los nervios", señaló Martínez.
Raíces, hierbas, tallos y semillas medicinales, entre otros se pueden encontrar en la capital. Existen ventas ambulantes y varios puestos en los diferentes mercados, al igual que en barrios y colonias donde los capitalinos pueden acudir a comprar.
Carlos Alvarado desde hace 15 años tiene un puesto en el mercado de la quinta avenida, donde vende desde zábila, cañafístula, carao, quina, manzanilla, uña de gato, anís, clavo, chichimora, tilo, valeriana, bordologo y muchas plantas medicinales más.
Alvarado no solo se encarga de vender, sino que también explica a su clientela la manera de preparar té, infusiones y jarabes, entre otros.
"Así como está la situación y por la necesidad hay personas que para curarse de las enfermedades mejor vienen a comprar su montecito. Hay personas que para tratarse del asma, compran una bolsita de bordologo, que cuesta cinco lempiras, lo cocinan y se lo toman y eso es efectivo", explicó el naturista.
Raíces, hierbas y otras medicinas naturales, se encuentran en el puesto que doña Lucila Osorio atiende en el mercado Colón. La vendedora señala que lo que más buscan sus clientes, especialmente las señoras, son el romero, alhucema, semillas de culantro y el pericón.
"Ahora hasta los médicos andan en busca de plantas medicinales para curar enfermedades, si es lo mejor que hay, acaso ¿Dios no creó las plantas? y lo que él creó está muy bien creado", manifestó.
Clínicas alternativas
Así como en la capital hay diversidad de puestos donde se venden productos naturales, también existen clínicas de medicina alternativa, las que tratan diferentes patologías de la manera más natural.
¿Pero qué bondades tiene esta manera de tratar las enfermedades, que es tan popular en el mundo y que tiene cabida en Honduras, particularmente en la capital?
La doctora María Cristina Salinas, especialista en medicina alternativa, explicó que las bondades de la medicina natural son enormes, ya que la cura va de adentro hacia afuera.
"No es igual a la medicina química, donde las enfermedades empiezan de menor a mayor y nosotros vamos de mayor a menor, hasta que logramos una sanación total", informó la especialista.
Salinas, es del criterio que en muchas ocasiones la medicina química descarta la posibilidad de cura, mientras que la alternativa o la natural crea expectativas de recuperación.
"Se dice que el asma no tiene cura, pero con la medicina natural y mucha dedicación y perseverancia podemos encontrarle la cura y de eso se han visto muchos casos", estableció Salinas. La elección no importa, pero ya sea por tradición o falta de recursos, miles de capitalinos están confiando su salud a la prodigiosa madre naturaleza.
* La cifra: 5 Puestos de venta de hierbas y medicina natural, hay al menos en cada uno de los 6 mercados de Comayagüela.