Honduras
Su colorido inunda mercados y plazas comerciales desde hace algunos días.
Sus pétalos, algunas veces con exquisitos aromas, serán el regalo que centenares de capitalinos ofrecerán a sus seres queridos que descansan en su eterna morada.
Más temprano de lo usual en la víspera del Día de los Santos Difuntos y de los Niños Difuntos, la capital ha sido sitiada por flores y coronas de diferentes colores que se ofrecen a precios módicos en los 12 mercados y en las entradas de los camposantos.
Traídas desde El Piligüín, Santa Lucía y hasta de El Paraíso, flores de diversas clases y colores están a la venta.
Larga antesala
Esta última semana, más de 200 vendedores han comenzado a llenar la calles para ofrecer sus mejores arreglos a los compradores. Margarita Murillo es una de ellos.
Esta humilde mujer, originaria de Santa Lucía, ofrece desde hace 25 años sus mejores flores en las afueras del mercado San Miguel.
Reconoce que la situación no es la mejor, sin embargo, ha tratado de mantener sus precios, de lo contrario sus ventas serán bajas.
"Para este año mantenemos los precios y tenemos una gran variedad con la finalidad de lograr que las personas que van a coronar a los difuntos puedan comprarlas (las flores)", dijo.
Los ramos más grandes cuestan entre 80 hasta 200 lempiras, y hay algunos más pequeños a un valor de 30 lempiras en adelante.
El costo varía según el cuidado que se deba tener con ellas. La mayoría de flores se cortan entre 5:00 y 6:00 de la mañana, aprovechando la frescura del amanecer.
"Cultivar este producto y traerlo a los mercados nos lleva meses de preparación; hay una clase de flores que se da en mayo y otra en julio, y alguna, como el grano de oro, que se puede encontrar todo el año. La ganancia es poca, pero que las personas puedan llevar una ofrenda floral a sus seres queridos el Día de Difuntos, o pagar una promesa de fe a algún santo, es nuestro máximo pago", dijo Pastora Durón, productora de flores de El Piligüín.
Son muchos los cuidados que necesitan las flores, entre ellos un cambio de agua dos veces al día, para protegerlas de los rayos solares. Además se le aplica una gotita de cloro al recipiente para evitar la aglomeración de mosquitos.
Las flores se encuentran a la venta en los 12 mercados de la capital y en la entrada de los principales cementerios, sobre todo en el General.
Trato preferencial
Gustavo Andino, jefe de mercados, explicó a EL HERALDO que a los vendedores de flores en los diversos mercados municipales se les da un trato especial, sobre todo en el Colón, donde se ubican en el segundo piso del local.
"Tenemos un conteo de no menos de 200 vendedores dedicados desde hace muchos años a la venta de flores y coronas en los mercados, pero en las últimas semanas de octubre les damos un tratado especial para permitir que las ofrezcan en las afueras, pues la ubicación de algunos puestos les impide atraer clientes", dijo.
Para muchos, el dinero no es el inconveniente para llevar una ofrenda de floral a la tumba de su ser querido, sino el pesar de no haberlo hecho feliz en vida.
"Recuerdo con mucha alegría, cuando compro flores para mi madre, cómo le gustaban, aunque ahora se las llevo a su tumba. Una flor es una expresión de amor entre seres humanos. Muchas veces esperamos que nuestros seres queridos se marchen de nuestro lado para saber cuánto los queremos", dijo Esteban Irías, residente en Los Profesores.
Gladiolas, cartuchos, granos de oro, lirios, moños, margaritas, rosas, entre otras, se ofrecen en los puestos de venta de los mercados y plazas.
Muchos capitalinos han empezado a adquirirlas para llevarlas temprano hasta las tumbas de los seres que partieron.
Quizá para este 1 y 2 de noviembre, centenares de capitalinos acudan a los camposantos para depositar un arreglo floral y recordar en vida la partida de un ser querido que ya no está, y lo harán de la manera más sublime, con unas bellas flores.
* Vendedores: Autoridades municipales confirman que hay 200 personas que se dedican a vender flores en los mercados capitalinos.
Alcaldía dará seguridad en los cementerios
Los capitalinos que visitan los cementerios públicos el Día de Difuntos, los días 1 y 2 de noviembre, tendrán un ambiente seguro. Las autoridades de la Alcaldía han decidido distribuir policías municipales en estas zonas para resguardar la entrada de personas a los cementerios públicos y a su vez ubicar cuadrillas de limpieza para apoyar a los capitalinos que necesiten algún tipo de ayuda para asear las tumbas.
"Apoyaremos a los capitalinos que acostumbran a visitar los diferentes cementerios de la ciudad con vigilancia de parte de la Policía Municipal y personal de limpieza para ayudarles con el mantenimiento de la tumbas", dijo el edil capitalino Ricardo álvarez.
Por otra parte, el departamento de Infraestructura reparará los accesos a los camposantos para mayor comodidad de los capitalinos.
Y se contará con el apoyo del Cuerpo de Bomberos, que ofrecerá atención inmediata a quienes lo requieran.