Honduras
El pequeño Jonathan Varela cumplió ayer una semana de estar siendo atendido en el Children’s Hospital de Nueva Orleans.
Durante todo este tiempo, el menor de apenas dos años que padece de la rara enfermedad denominada Wiskott Aldrisch y su hermanita que será la donante, han sido sometidos a una serie de exámenes previo al trasplante de médula ósea.
Su madre, Iris Varela, se comunicó con EL HERALDO para informarle a sus lectores que han seguido paso a paso la historia, sobre la salud de Jonathan.
"Ellos (los niños) están bien, ya se les ha practicado encefalogramas, electrocardiogramas, exámenes de riñones y odontológicos. Los médicos dicen que vamos muy bien", informó. En aproximadamente tres semanas estarán listos los resultados, justo a tiempo para realizar la cirugÃa que está programada para el 27 ó 29 de noviembre próximo.
Sin embargo, las plaquetas de Jonathan están muy bajas, por lo que los médicos deberán practicarle en esta semana transfusiones de sangre.
"Su estado continúa siendo delicado pero estable", agregó Varela. Jonathan y su hermana Alejandra Amador serán ingresados al hospital del 3 al 6 de noviembre próximo para realizarles pruebas de compatibilidad y exámenes que requieren un estricto control médico.
Cambio drástico
Tanto Jonathan, Alejandra y su madre han sentido el cambio de ambiente y de horario. Jonathan por dÃas se levanta inquieto o molesto porque tiene que madrugar a sus citas a diario en el hospital, asegura su mamá.
Desde su llegada a Estados Unidos se encuentran hospedados en la Fundación Ronald McDonald, donde asegura han sido muy bien atendidos.
Es más, la fundación ha facilitado una habitación especial para que el pequeñÃn que se robó el corazón de todos los hondureños pueda recuperarse satisfactoriamente y sin complicaciones, después de la operación.
"La gente me pregunta: ¿Él es Jonathan, el de la campaña en Honduras? y me lo quieren muchÃsimo", comentó con nostalgia pero con alegrÃa, Iris Varela.
* Agradecimiento: Los familiares del pequeño no se cansan de dar gracias a este pueblo generoso que hizo posible que Jonathan viajara a Estados Unidos en busca de la recuperación del 100 por ciento de su salud.