Honduras
Son largas y dolorosas sesiones preoperatorias, pero el pequeño Jonathan Varela resiste como todo un valiente amante de la vida.
Su llanto e incomodidad al andar un catéter permanente se percibe en su carita, que también contagia el rostro de su madre, sin embargo, casi instantáneamente se desvanecen con la fe que han puesto en Dios que todo saldrá bien.
Jonathan, el pequeño de apenas dos años que se robó el corazón de los hondureños con su historia y que ahora se encuentra en el Children’s Hospital de Nueva Orleans, está siendo preparado para su transparente de médula ósea, programado para este 20 de noviembre próximo.
Su madre, Iris Varela, informó que ya le han comenzado a aplicar medicamentos que destruirán su médula ósea, la cual se encuentra bastante dañada y a partir de hoy será internado en el hospital para estudios más delicados.
"Le realizarán quimioterapias para destruir cualquier célula dañina que aún permanezca en su cuerpo, esto es inevitable y es duro saber a lo que mi bebé se va a enfrentar. Dios primero todo salga bien", confía su acongojada madre.
Lo difícil vendrá con el proceso de recuperación, pues necesita de toda la atención y cuidados posibles. Jonathan podría dejar el hospital en enero.