Honduras
Los vecinos de la colonia Palmira declaran que están como dice la popular expresión catracha “hasta el copete”.
Cada día que pasa se les hace más insoportable la presencia del “inquilino indeseable”, tal y como llaman al depuesto presidente Manuel Zelaya, quien se encuentra como huésped en la Embajada de Brasil desde el pasado 21 de septiembre.
La llegada de Zelaya a la Palmira vino a acabar con la tranquilidad de la que gozaban sus habitantes, quienes con tristeza ven que su comunidad se ha convertido en la zona cero de la crisis política.
La economía en el sector está siendo fuertemente golpeada, algunas oficinas han clausurado y los negocios de comida están a punto de cerrar.
Este es el caso de Carlos Roberto Meléndez, propietario de “Las Carnitas”, ubicado en la avenida La Paz.
“He perdido bastante clientela en los dos últimos meses, a raíz de este problema político estoy pensando en cerrar este negocio. Las ventas han bajado de una manera increíble”, declaró el negociante.
Meléndez, al igual que otros afectados que residen en la zona, espera que por fin ocurra un milagro y la crisis acabe pronto.