Honduras
Las calles de la capital lucÃan casi desiertas.
El tráfico normal que invade la ciudad durante las horas pico se redujo a más de la mitad, aumentando apenas después del mediodÃa.
Un dÃa después de los comicios electorales, la capital amaneció a medio vapor, luego de que el gobierno, a través de la SecretarÃa de Gobernación y Justicia diera asueto desde el viernes al mediodÃa, hasta ayer, a la mayorÃa de los empleados del sector público.
El feriado fue otorgado para permitir que los votantes pudiesen ejercer el sufragio con tranquilidad y tuviesen el tiempo suficiente para trasladarse a sus centros de votación fuera de la ciudad.
A pesar de que el sistema de voto domiciliario fue implementado en los procesos electorales desde 2001, aún quedan ciudadanos que por diversos motivos no han hecho el respectivo el cambio. Por esta razón, la SecretarÃa decidió dar feriado a los trabajadores del sector público y estos pudieran trasladarse tranquilamente a sus lugares de origen y ejercer su derecho y deber ciudadano.
Aunque la banca abrió sus puertas al público en horario normal, un buen porcentaje de comercios cerró sus puertas, en su mayorÃa del centro de la ciudad y donde habÃa atención, en las primeras horas lucÃan con poca afluencia de capitalinos.
"Hoy (ayer) hay pocas ventas por el feriado pero ya mañana todo se normaliza", manifestó Ana Torres, dueña de un restaurante.
A diario el comercio capitalino mueva al menos 40 millones de lempiras. Ayer las ventas bajaron al menos un 40 por ciento, a excepción de las comidas rápidas.
La prueba de que miles de capitalinos se quedaron en casa estaba en los bajos niveles de congestionamiento en las calles. "El dÃa ha sido malo para nosotros, casi nadie requiere carreras y los que sà fueron a trabajar utilizaron el colectivo porque no hay cola", dijo Marvin López, un conductor de taxi.
A pesar de que dejó de agenciarse unos cuantos lempiras, López no pudo ocultar su felicidad por los comicios del domingo. "No importa, un dÃa lo recupero, pero nada me quitará la felicidad de haberle dado en la nuca a Mel y demostrarle a todos los paÃses que los hondureños tenemos garra", dijo el capitalino, que circulaba por el bulevar Morazán.