Honduras
La efervecencia política que generó el proceso electoral ha comenzado a desvanecerse. A unas horas de haberse celebrado el proceso democrático, las autoridades municipales han puesto en marcha desde ayer, intensos operativos para librar a la capital de la contaminación visual y el propagandismo político.
La misión de retirar stiker, vallas, pancartas y afiches de los candidatos a cargos de elección que participaron en los comicios generales inició en la segunda avenida de Comayagüela y el bulevar Morazán, que fueron las zonas más saturadas de propaganda electoral.
La medida es aplaudida por la mayoría de los capitalinos, que pese a haber participado masivamente en la elección del nuevo gobierno, agradecían desde sus vehículos en marcha, el esfuerzo tempranero por recuperar el ornato de la ciudad.
Tres semanas de labor
Julio Salgado, jefe del Departamento de Limpieza y Barrido de la municipalidad, detalló a EL HERALDO que los operativos se extenderán al menos las próximas tres semanas, pues se pretende dejar la ciudad sin un solo anuncio político. La tarea es retirar aproximadamente 100 mil afiches pegados solo en los postes del tendido eléctrico y una gran cantidad de pancartas y vallas proselitistas.
Sin embargo, cuestionó que los candidatos a cargos de elección popular, tradicionalmente incumplen las leyes establecidas por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) de no utilizar engrudo o cinta adhesiva difícil de retirar, al momento de estampar su publicidad, lo que triplica el trabajo.
"Es casi una ley que nos hemos establecido, que después de una campaña electoral, ya sea interna o general, casi de inmediato procedemos a limpiar la ciudad de la propaganda electoral", destacó.
Salgado lamentó que los políticos no tengan todavía la conciencia del daño que provocan al ornato de la ciudad al pegar sus afiches con engrudo, pues al despegarlos, se deterioran paredes, postes o la superficie donde fueron colocados.
En ese sentido, informó que propondrá al alcalde capitalino, Ricardo Álvarez, que se promueva una medida municipal, donde se establezca un aporte económico simbólico para que en las próximas elecciones, cada aspirante político pague un valor por el uso de espacios públicos.
La idea es que el dinero que se recupere con la medida, sea invertido en la limpieza del ornato de la ciudad, pues los empleados municipales trabajan turnos extras, tratando de despegar propaganda.
"Yo creo que la opción sería muy válida porque el que pierde o gana en el proceso electoral, se olvida que dejó sucia la ciudad con su propaganda", señaló.
Aunque solo es una propuesta, Salgado estipula que podría cobrarse un monto de 10 a 15 mil lempiras, por uso de postes, semáforos y zonas públicas de la capital.
Durante las siguientes tres semanas, al menos seis cuadrillas de 10 personas, se dedicarán a la limpieza de publicidad en toda la ciudad.
Luego, la Alcaldía coordinará una jornada para pintar los postes que resulten dañados con el retiro de la propaganda.
A pesar de que la Ley Electoral y de las Organizaciones Políticas contempla un tiempo prudencial para publicidad propagandística, los candidatos saturan la ciudad, con meses de anticipación y luego se olvidan de retirarla. No existe una medida para controlar la colocación de propaganda en los espacios públicos de la ciudad, lo que hace más difícil sancionar a los responsables de la contaminación visual, una vez culminado el proceso electoral.