Honduras
Por décadas, miles de capitalinos han recibido en sus recintos el pan del saber. Sus paredes encierran la historia de la mitad de los pobladores de Comayagüela.
Las escuelas Lempira y Argentina y el Instituto Mixto Hibueras son, junto al Central Vicente Cáceres, sÃmbolos de la educación de los habitantes de la ciudad gemela.
Estos edificios emblemáticos son testigos mudos del crecimiento de grandes hombres que le han dado grandes honores al paÃs.
La historia se desmorona
Pero lamentablemente esas edificaciones que son un legado histórico poco a poco se van desvaneciendo y en algunos casos han sido vÃctimas de siniestros.
Junto a la pintura que se cae y las grietas que se forman en las paredes, asà se borra una parte de la historia de la capital y de Honduras.
Hasta la fecha, estas edificaciones, que en su mayorÃa datan de finales del siglo XIX, se encuentran en el cajón del olvido de las autoridades de Educación y de las instituciones encargadas de velar por su mantenimiento.
La escuela Lempira, ubicada en la quinta avenida de Comayagüela, fue construida en 1929 a 1930 y desde esa época el edificio no ha recibido ninguna labor de remoción y menos de mantenimiento.
Sus imponentes paredes de adobe y piedra, que cobijan actualmente a 600 alumnos, están a punto de ceder. El techo se encuentra carcomido y sirve de nido de palomas que con su excremento contribuyen al rápido deterioro.
Celina DÃaz Sarmiento, directora de ese centro escolar, señaló que en los 30 años que tiene laborando en la escuela y de lo que sabe de la historia, ninguna institución gubernamental se ha involucrado plenamente en la preservación del edificio.
"Fuimos a la Gerencia del Centro Histórico de la AlcaldÃa Municipal para solicitar ayuda, pero hasta el sol de hoy no hemos tenido ninguna respuesta; los inspectores vinieron, tomaron fotos y vieron el deterioro, pero eso fue lo único", acotó.
Asimismo, se necesita una fuerte suma de dinero para reparar por completo el edificio y la respuesta de las autoridades del Instituto Hondureño de AntropologÃa e Historia (IHAH) es que sus fondos eran escasos y que ya los tenÃan destinados para otros proyectos. Pese a todo eso, las autoridades de la escuela y padres de familia han unido sus esfuerzos para hacer modestas reparaciones.
"Hemos logrado cambiar el 85 por ciento del cableado eléctrico, el Cuerpo de Bomberos nos colaboró con un estudio porque hemos tenido cuatro conatos de incendio y nos dijeron que todo el alambrado del edificio está obsoleto", dijo DÃaz.
También detalló que el cambio del alambrado ha sido posible con el ahorro de dos años del dinero de la matrÃcula gratis, apoyo de los padres de familia, instituciones privadas y con actividades realizadas por los alumnos.
Sin embargo no escatima que necesitan del apoyo del IHAH y de la Gerencia del Centro Histórico.
La misma suerte
La escuela de niñas Argentina se encuentra en la misma condición de olvido que su gemela Lempira, con la que comparte el mismo edificio.
Su vieja estructura se deteriora poco a poco con el paso del tiempo, sin que nadie haga algo.
El emblemático edificio del Instituto Mixto Hibueras, construido a finales de 1800 y que surgió con ese nombre en 1976 con la desintegración de la escuela de Varones y Normal del Señoritas, se suma a la lista del patrimonio cultural de los comayagüelenses.
El pasado 30 de julio, unas 12 aulas de esta institución educativa fueron consumidas por las llamas y a la fecha no han sido reconstruidas.
¿Por qué el abandono?
Las instituciones responsables del mantenimiento del patrimonio cultural de la capital no han tomado cartas en el asunto.
A criterio del historiador Fredy Flores, miembro del consejo directivo del IHAH, más que abandono a estos centros emblemáticos les faltan recursos económicos.
"El Instituto de AntropologÃa no cuenta con los fondos suficientes para centrarse en el mantenimiento de estos edificios. No hay preservación del patrimonio edificado y cuando se realiza la partida presupuestaria se tiene que recurrir al financiamiento de paÃses amigos y se orienta más al patrimonio arqueológico", aseveró.
También agregó que la respuesta a estas necesidades deberÃa ser suplida por el Ministerio de Educación y el IHAH para salvar el patrimonio.
Por su parte, Arturo Súarez, gerente del Centro Histórico de la comuna, manifestó que lo único que pueden hacer es un reporte de la situación de los edificios para entregarlo al IHAH y que ellos procedan a darle mantenimiento, ya que como gerencia no cuentan con fondos suficientes.
Súarez comentó que uno de los planes es que las autoridades gubernamentales del próximo perÃodo ejecuten un programa para canalizar fondos destinados al rescate del patrimonio cultural capitalino.