Honduras
La Navidad, que ha tocado con fuerza las puertas de los mercados capitalinos, representa una esperanza para los vendedores y una opción de compra a bajos precios para la población.
Aunque los días que faltan para la Nochebuena se cuentan con los dedos de las manos, los locatarios no han perdido el entusiasmo.
En medio del olor a velas, paste de cerro, figuras de barro, rosquillas, dulce de rapadura y hojas de tamal, decenas de capitalinos llegan en busca de los accesorios para decorar el nacimiento y preparar los platillos navideños.
"¡Lleve, lleve, seño, paste de cerro, aserrín y figuritas... están baratas, no se va a arrepentir, pase sin compromiso...!", este pregón se escucha dentro y fuera de los mercados desde finales de noviembre.
Según Gustavo Andino, gerente de Mercados de la Alcaldía Municipal, en días normales a los mercados Álvarez, Las Américas, quinta avenida, San Isidro, Colón y San Miguel llegan entre tres mil y cinco mil personas.
Una cifra que se duplica en esta temporada prenavideña, como también aumenta la cantidad de dinero que se mueve a diario, que anda por el orden de los 70 millones de lempiras.
Nadie se quiere quedar sin celebrar y los preparativos ya sea para la elaboración del nacimiento, el árbol, ingredientes para la comida o los estrenos son las razones obligadas para la visita a estas plazas comerciales.
Figuras y lama
Entre los meses de noviembre y diciembre, en la quinta avenida y el mercado San Isidro dominan las figuritas de barro, la lama, el musgo, paste de cerro, casas típicas, gallitos y aserrín, elementos indispensables para que los capitalinos, especialmente los católicos, recreen el tradicional portal de Belén.
No hay Navidad sin nacimiento, pues esa es la razón que invita a celebrar en este tiempo de pascua: el advenimiento del Hijo de Dios, el Salvador del Mundo.
Esto lo sabe muy bien María Salazar, de 72 años, que desde hace 50 años vende misterios, monte, aserrín teñido y paste de cerro.
El detalle central es el misterio. Los hay de diferentes procedencias, desde la comunidad de Yarumela, La Paz, hasta los importados de Guatemala y El Salvador.
Los precios del Belén, conformado solo por la Sagrada Familia de Nazaret, oscilan entre 100 y 400 lempiras.
Los Reyes magos cuestan 100 lempiras en adelante, dependiendo su tamaño. Las figuras de animales, casas y personas cuestan cinco lempiras. Lama, musgo y paste de cerro se venden en bultos de 10 lempiras en adelante. El aserrín natural o teñido se vende en bolsas de cinco y 10 lempiras. Las casas que emulan el pesebre de Belén se venden a entre 50 y 200 lempiras.
En busca de lo necesario para decorar su casa llegó Adela Urquía a los mercados. La capitalina hizo un recorrido por los 35 puestos de venta de estos productos para comprar gallito, musgo y algunas figuritas que le hacen falta para su pesebre. Urquía, residente en la colonia Monterrey, conserva desde hace 30 años esta tradición de preparar el nacimiento, heredada por sus padres.
"Todos los años vengo al mercado a buscar figuritas para mi nacimiento, también llevo monte y otras cosas", comentó la capitalina.
Gastronomía
En el interior de los mercados, los compradores se interesan por los productos que son indispensables para preparar los tradicionales platillos de la temporada, como los famosos nacatamales.
Según doña Santos Molina, la carne de cerdo, la manteca, las hojas y los condimentos se encuentran a precios accesibles.
La capitalina confía en que estos productos no se disparen en su precio a pocos días de celebrarse la Navidad.
La libra de tajo de cerdo cuesta 36 lempiras, la manteca se encuentra generalmente a 20 lempiras y las hojas se venden en paquetes de tres a 20 lempiras. Y qué de decir de los postres como las torrejas y las rosquillas en miel, todos los ingredientes para prepararlas se encuentran bajo un mismo techo. Los bolillos de yema se encuentran a tres por 51 lempiras, las rosquillas desde un lempira y la panela o dulce de caña a 20 lempiras.
Los mercados aportan el 60 por ciento de la economía de la ciudad. De los 120 millones que genera a diario el comercio, 70 millones salen de estas plazas comerciales.
La Cámara de Comercio e Industrias de Tegucigalpa (CCIT) anunció en los últimos meses su apoyo para incentivar el comercio en los mercados capitalinos, en una campaña conjunta con la Alcaldía Municipal. Sin embargo, es necesaria la ejecución del proyecto del megacentro comercial que ofrezca a los clientes un espacio limpio y seguro para hacer sus compras.