Honduras
La iglesia recién remozada, como quinceañera lista para bailar el vals.
La plaza limpia con su hermosa fuente se convirtió en el punto de encuentro de decenas de familias capitalinas que llegaron el fin de semana al pintoresco municipio de Ojojona para disfrutar de la IV Feria Navideña de ArtesanÃas y Comidas TÃpicas.
Desde el viernes y hasta ayer domingo, el municipio del sur de Francisco Morazán, ubicado a 34 kilómetros de la capital, se vistió de fiesta.
ArtesanÃas tÃpicas, gastronomÃa y música conformaron la oferta que desde el viernes y hasta ayer domingo fue disfrutada por los capitalinos.
La mayor demanda la tuvieron las figuras navideñas hechas de barro. Desde San Nicolás con todo y sus renos, pascuas, belenes y reyes magos fueron adquiridos por los visitantes.
Incentivos al turismo
La actividad es organizada desde hace cuatro años por la Fundación Amigos de Ojojona, con el apoyo de la SecretarÃa de Cultura, Artes y Deportes y la AlcaldÃa de la zona.
"El objetivo de esta feria es dar a conocer las artesanÃas y que sirva de impulso al municipio", explico Miriam GarcÃa, tesorera de la Fundación.
Para mostrar los productos que los artesanos de la comunidad han fabricado se distribuyeron más de sesenta puestos.
La música no podÃa faltar durante la celebración.
El coro navideño de la familia FortÃn, cuadros de danzas folclóricas de Ojojona, el grupo Voces del Ayer y el cuadro de danzas del Instituto de Jubilados y Pensionados del Poder Judicial (Injupemp) y la Banda de los Supremos Poderes, entre otros, pusieron el toque musical a la feria, la que fue invadida por turistas nacionales y extranjeros.
Más de cuarenta puestos colocados en la plaza central fueron destinados a las artesanÃas que han hecho famosa a Ojojona y son lo que más buscan los turistas.
"Siempre me han encantado las artesanÃas de Ojojona", dijo John Quiggle, un extranjero residente en El Zamorano.
"A mà me encantan las artesanÃas y todo lo que es nuestro. Uno de los principales motivos por los que siempre vengo a Ojojona es porque aquà encuentro lo autóctono de nuestros pueblos", dijo Alba Luz RodrÃguez, de la directiva de la Fundación Amigos de Ojojona.
Encuentro con la tradición
La gastronomÃa tÃpica tampoco podÃa faltar. Más de veinte puestos de comida se dedicaron a cumplir las exigencias de los visitantes.
Entre los más pedidos estaba la sopa de gallina en pinol, una de las sopas tradicionales de la región.
"Este plato siempre lo piden los que nos visitan. Tanta es la demanda que casi siempre se termina antes del mediodÃa", explicó Ana Rosa Elvir, una cocinera experta en este tipo de alimento autóctono de la zona.
La sopa de gallina en pinol es elaborada con maÃz tostado que posteriormente es molido para luego ser agregado a la sopa.
A este exquisito platillo se suma el aroma de la carne asada, la sopa de mondongo, el tapado, las pupusas, rosquilla en miel y torrejas, entre otras.
La música y las danzas folclóricas fueron el entretenimiento perfecto mientras familias enteras realizaban las compras que adornarán muchos nacimientos de la capital.
Pero quizá el número que más llamó la atención fue la actuación de zancos y juegos tradicionales, donde decenas de personas recordaron su infancia jugando mable, trompo, saltar la cuerda y rayuela, entre otros.