Honduras
El peligro acecha en algunas vÃas de la ciudad.
En los últimos dÃas se ha descubierto a semovientes vagando por plena vÃa pública, sin la custodia de sus dueños.
Un ejemplo de ello ocurrió el fin de semana en el bulevar Los Próceres, en las cercanÃas de la Despensa Familiar, donde varios caballos ocupaban la vÃa en busca de un lugar donde pastar.
Aunque comÃan de la grama que crece en la mediana, el peligro es que luego cruzaron la calle, poniendo en riesgo a los conductores que circulaban por la zona.
"Me sacaron un susto porque de repente uno de ellos (los caballos) se cruzó al otro lado de la calle y tuve que frenar con fuerza para no levantarlo", dijo Eduardo Bonilla, un conductor que transitaba por el bulevar.
En 2008, cumpliendo con la ordenanza municipal de manejo de semovientes, la AlcaldÃa Municipal realizó una serie de operativos para retirar de las calles a los animales que deambulan sin dueño. Decenas de vacas y caballos fueron llevados a un predio, donde para recuperarlos, sus dueños debÃan pagar una cantidad de dinero por concepto de multa.
El peligro que constituyen estos animales en vagancia es inminente, ya que pueden provocar accidentes.
El manejo de semovientes en la capital por las autoridades municipales viene desde hace años.
La historia registra una ordenanza de don Narciso Mallol, el último alcalde peninsular de Tegucigalpa, que causó molestias en la población.
Mallol prohibió que los semovientes anduvieran libres y sin matrÃcula por las calles y habiendo logrado la cooperación del alcalde de la Santa Hermandad don José Serra; los animales capturados en los atardeceres y las madrugadas iban a parar al rastro público, a la venta de provisión del pueblo, dejando los excedentes para alimento de la cárcel y del hospital.
Esta es una muestra de que la ley debe prevalecer y que lo que ocurre en el bulevar Los Próceres, sobre todo los fines de semana, pasa también en otros zonas de la capital, sobre todo en las salidas, donde los semovientes son una amenaza latente para los conductores.