Honduras
Estaban ansiosos. Y no era para menos, los ayudantes de Santa llegarían en cualquier momento para llevarles juguetes nuevos.
Los 35 niños de escasos recursos que asisten a la guardería Ebenezer, de la Iglesia de Dios Monte de Bendición, recibieron la Navidad por anticipado.
Apenas el trineo de Santa se estacionó frente al lugar ubicado en la colonia La Pradera, la algarabía comenzó.
Los pequeños desde nueve meses hasta nueve años se agruparon alrededor del equipo de EL HERALDO, que cargado de cajas con juguetes y una piñata repleta de dulces se alistaba para comenzar la celebración.
Entre los menores estaba Lizzy Molina, una pequeña de cinco años que se convirtió en una ayudante más. La niña que pasa todos sus días en la guardería vive con su madre y sus dos hermanos.
"Mi mami me deja aquí todas las mañanas y viene por mí en la tarde. Pero hoy estoy contenta porque ustedes nos ha traído juguetes a todos. ¿El Niños Jesús los mandó?", preguntó con inocencia.
Al igual que Lizzy, la alegría de los pequeños fue general.
Todos querían darle fuerte a la piñata para que salieran los confites. Además deseaban saber qué les había enviado de regalo Santa Claus y el Niño Jesús.
Entre gritos y coreando canciones de Navidad, los niños de la guardería Ebenezer se ubicaron en una rueda alrededor e la piñata, listos para empezar a pegarle. "¡Arriba, dale duro, uno, dos, tres, cuatro...", gritaban los pequeños.
Cuando les tocó su turno, uno a uno los niños pasaron para pegarle a la piñata que luego de tantos golpes dejó una alfombra de confites, bombones y paletas en el suelo.
Todos los niños, incluido el pequeño Cristian, de apenas un año, se lanzaron al suelo para recoger dulces.
El momento de la entrega
Pero la diversión apenas empezaba. Luego de decir que la Navidad es amor, juguetes, dulces, el Niño Dios, el árbol, el nacimiento, ropa nueva y estar en familia, los pequeños empezaron a recibir sus juguetes.
Desde carros, muñecas, juegos de té, pianos, perros, peluches, carteras, pista de carreras y Barbies, entre otros, fueron recibidos por los niños en medio de una total algarabía.
"Estamos contentas de que hayan venido y nos hayan traído juguetes", dijeron Paola y Paula Méndez, hermanas gemelas de cinco años que desde hace tres años asisten a la guardería.
La alegría era indescriptible. No se quedó uno sin abrir su regalo. Hasta los más pequeños luchaban para romper el papel en el que estaban envueltos.
"Gracias a EL HERALDO por haber atendido nuestra solicitud, en verdad es una gran alegría la que le han dado ustedes a estos niños", dijo Ana Ruth Cerrato, encargada de la guardería.
Los 35 menores que son cuidados en la Ebenezer, provienen de familias pobres, en su mayoría de madres solteras que residen en colonias como Las Torres, La Rosa, Divino Paraíso, La Cantera y Flor del Campo.
La guardería funciona como parte de un proyecto social de la Iglesia de Dios Monte de Bendición, cuya pastora general es Carmen Medina.
Los pequeños, que son atendidos de 6:30 AM a 5:00 PM, reciben desayuno, almuerzo y merienda durante el día.
Sus madres pagan una módica ofrenda que es para el mantenimiento del centro.
Los niños estaban felices. Jamás se imaginaron la visita. Eso sí, al final y en señal de agradecimiento, al unísono gritaron un "Gracias EL HERALDO".