Honduras
La sorpresa les cayó como una gota de agua en el desierto.
Al escuchar la noticia que recibirían un juguete nuevo, los chiquitines de la aldea Coraicito, municipio de San José, Choluteca, salían de sus humildes casitas de adobe y teja y como hormigas trabajadoras empezaron a sumarse uno a uno al grupo.
Los penetrantes rayos del sol calaban en los rostros de unos 180 niños del lugar, pero para ellos eso era lo de menos, todos estaban ansiosos por no quedarse fuera de la repartición.
Los ayudantes de Santa llegaron hasta ese lugar de tierra adentro cargados de juguetes nuevos que por sexto año consecutivo entrega Soli-Diario, de EL HERALDO, como parte de su campaña "Haz feliz a un niño en Navidad", que es posible gracias a la solidaridad de personas de buen corazón que se siguen sumado.
Una sorpresa inolvidable
El punto de reunión fue el campo de fútbol ubicado en el centro de la aldea.
Los rostros de los chiquitines mostraban desesperación e impaciencia porque la hora de tener un carrito o una muñeca llegara pronto.
Pero antes de eso, entre gritos de "¡arriba, abajo, dale duro!", reventaron dos coloridas piñatas que llevó el equipo de este rotativo.
La pequeña Fanny Jackeline Flores, de nueve años, saltaba sin parar con sus pies descalzos en aquel terreno polvoriento, pues quería pegarle a la piñata hasta que salieran los confites.
Harvy Jair, de tres años, no escatimó fuerzas y logró sacar dulces de la piñata. Sin pensarlo dos veces todos se lanzaron al suelo a recoger los bombones y confites.
Después la algarabía, el momento que tanto esperaban llegó y los ayudantes de Santa comenzaron la repartición de los juguetes.
La entrega comenzó por el más pequeño hasta el más grande, los ojos de todos brillaban al ver los carritos, las motos, pelotas, muñecas y peluches.
Kevin Núñez, de dos años, fue de los primeros en recibir su obsequio. Apenas tuvo en sus manos una moto, se lanzó a una dura batalla para sacarla de su envoltorio y de inmediato se sentó en la grama a jugar.
Los ojos de la pequeña Karina Oliva, de seis años, también brillaron llenos de alegría al tener en sus manos esa muñeca que tanto anhelaba.
Ninguno de estos angelitos esperaba esa gran sorpresa, pues en sus cortas vidas la mayoría de ellos solo han jugado con llantas viejas que ruedan atravesándole dos palos en medio, pedazos de madera o una vieja pelota hecha de trapos viejos o papel periódico.
Y las niñas, juegan a la cocina con platos y vasos reales, pues desde pequeñas aprenden a ser amas de casas y a colaborar con sus madres en los quehaceres diarios del hogar.
Pero gracias a la generosidad de decenas de capitalinos y empresas, estos 180 pequeños compatriotas recibieron su regalo de Navidad.
De nuevo, este rotativo dibujó sonrisas y alegró los corazones de los menores al hacerles llegar los donativos de juguetes nuevos.
Soli-Diario en esta temporada navideña de 2009 ha llegado a la comunidad de El Carpintero, ubicada al oriente de la capital, la guardería Ebenezer de la colonia La Pradera, la aldea Tierra del Padre en el kilómetro 16 de la carretera al sur y la aldea Coraicito, en el departamento de Choluteca. Los juguetes siguen llegando y nosotros los seguiremos entregando.