Honduras
Una denuncia anónima fue la clave para que la PolicÃa Municipal y Preventiva descubriera y desmantelara la tarde de ayer una bodega con un arsenal de pólvora en su interior en una zona de Comayagüela.
Inmediatamente los inspectores municipales y su equipo se dieron cita en el lugar denunciado, de donde sustrajeron más de 200 mil lempiras en productos elaborados, listos para ser ofrecidos en el mercado. Con este fuerte decomiso, las autoridades municipales reportaban hasta ayer más de 600 mil lempiras en pólvora requisada.
"El decomiso, fue en un solo lugar; una bodega de Comayagüela que fue denunciada vÃa teléfono y nosotros acudimos de inmediato para corroborar la denuncia", constató Fabricio Guillén, juez municipal. El Juzgado de PolicÃa Municipal también reporta alrededor de cinco negocios clausurados en diversos sectores de la capital y varias citaciones para comerciantes sorprendidos in fraganti vendiendo el peligroso producto.
A pesar de las medidas, la capital ya reporta el caso de un niño que perdió dos dedos de su mano derecha al manipular un mortero. Ya se celebró la audiencia con sus padres y el caso se encuentra en la etapa investigativa, donde participa el Juzgado de la Niñez y la PolicÃa Municipal.
De acuerdo a Guillén, el principal enemigo de la ordenanza municipal, que prohibe la fabricación, compra y venta de petardos en la capital, es la falta de respeto a las leyes.
"Es lamentable. A pesar de que la AlcaldÃa Municipal ya hizo su parte al imponer la ordenanza municipal vemos que no solo a nivel de capital, sino de paÃs carecemos de una cultura de respeto". Sin embargo, la venta ambulante de cohetes, morteros y demás juegos pirotécnicos se ha convertido en la nueva ofensiva.
"La realidad es que si un niño pierde un dedo o su mano entera, no hay lugar del mundo donde le puedan vender un repuesto", reflexionó. El funcionario advirtió que no perdonarán a ningún padre de familia o comerciante que promueva el uso de petardos.