Honduras
Como una jovencita recién vestida y perfumada, lista para salir a su primera fiesta, la capital está inundada de luz.
El ambiente de Navidad y Año Nuevo se ha adueñado de las calles, centros comerciales, tiendas, supermercados y hasta templos religiosos. Luces multicolores, enormes árboles, estrellas, ángeles y el Belén, que evoca el nacimiento del Hijo de Dios, decoran todos los rincones de la ciudad.
"Es cierto que hemos vivido un año difícil, pero eso no significa que no vamos a dejarnos invadir por el ambiente de alegría que se forma durante estas fiestas", dijo Marta Castro, una capitalina que labora en una tienda en el centro de la capital.
El rojo y verde siguen siendo el centro de ese colorido que es el signo más visible de la fiesta externa e interna que viven los capitalinos hasta el seis de enero, Día de Reyes. Porque la celebración con Jesús es mejor, como sugiere el padre Juan Ángel López.
"Los hondureños nos merecemos un nuevo año", dijo el sacerdote, al detallar que nuevo en las Sagradas Escrituras significa "mejor".
Y ese es el sentimiento que se respira en las calles. Donde en medio del bullicio de las compras y del recalentado del 24 de diciembre, los capitalinos se preparan para darle la bienvenida a 2010 con el deseo que venga cargado de paz y armonía, de unidad y de hermandad. Las luces parecen encender ese sentimiento.
"A uno le da un poco de miedo andar en la calle por la delincuencia, pero ya fui con mis hijos a ver el nacimiento del arquitecto Fernando Martínez en el mall Multiplaza y el de doña Blanca Valladares en El Bosque, están muy bonitos", dijo Lorena Santos, una madre de familia que reside en el Hato de Enmedio.
Pero Lorena no necesitó tomar un taxi para disfrutar del colorido de la Navidad. Desde la terraza de su casa, esta capitalina pudo disfrutar del show de luces que la Alcaldía capitalina, con el apoyo de la Embajada de Taiwán, regaló a los capitalinos la medianoche del 24.