Honduras
Las sonrisas y la alegría se esparcieron por Los Quebrachitos. Gracias a las donaciones de personas, instituciones y empresas, los ayudantes de Santa Claus pudieron llevar felicidad a decenas de menores de escasos recursos de la comunidad.
Apenas se detuvo el trineo cargado de juguetes, los niños salieron de sus humildes viviendas, para hacer una fila y esperar el suyo.
Algunos hacían peticiones sobre el regalo que querían recibir. "Quiero una patineta, por favor", pidió Roberto Ortiz.
Su deseo se cumplió, los ayudantes de Santa le dieron su ansiada patineta.
Roberto junto a sus tres hermanas caminó bajo el inclemente sol hasta el lugar donde se entregaban los obsequios enviados por corazones solidarios que apoyan con sus donaciones la campaña de Soli-Diario "Haz feliz a un niño en Navidad", que por sexto año consecutivo realiza EL HERALDO.
Keysi Alejandra Ávila, con mucha timidez, se acercó a uno de los ayudantes de Santa y con voz pausada agradeció el juego de té que recibió.
"Gracias por regalarme estos trastecitos", dijo la niña con una deslumbrante sonrisa como muestra de gratitud.
Su primer regalo
Keysi tiene seis años de edad, mientras su madre atiende su pequeño puesto en el mercado de la quinta avenida, ella se queda bajo el cuidado de sus abuelos.
Su vestido azul a cuadros es una muestra de la lucha diaria que su madre pelea para alimentarla y vestirla.
Las sandalias de hule que llevaba puestas apenas lograban cubrir las grietas que se han formado en la planta de sus pies.
El gozo que irradiaba la tímida Keysi no era único. A su felicidad se sumaba la de decenas de niños que veían con asombro sus tractores, juegos de té, muñecas, patinetas y osos de peluches, entre otros.
El júbilo de los niños de esta comunidad de la capital parecía inundar toda la calle y ciertamente inundó el corazón del equipo de EL HERALDO que hizo llegar las donaciones de decenas de lectores.
La risa espontánea parecía brotar por doquier. Los niños miraban con emoción sus preciados juguetes. Algunos no los querían sacar de las cajas. "Mejor espero a que sea Navidad", dijo una de las pequeñas que no dejaba de mirar su muñeca.
Muchos agradecieron por su obsequio. "Quiero darles las gracias a todas las personas que nos enviaron estos juguetes a mis hermanos y a mí", dijo Heydi Dayana Ortiz, quien a sus doce años se hace cargo del cuidados de sus tres hermanos mientras sus padres trabajan para llevarles el pan de cada día. Por sexto año consecutivo, Soli-Diario realiza entregas de regalos a niños de escasos recursos de zonas como El Carpintero, Coraicito, San José, Choluteca; Tierras del Padre, Potrerillos y la guardería Ebenezer, entre otros.