Honduras
La El 2009 está por expirar y Ana Banegas, originaria de Juticalpa, Olancho, quiere pasar las últimas horas del año en compañÃa de sus seres queridos.
Preparó su equipaje y temprano se dirigió a la terminal de buses Discovery para comprar el boleto y asà poder viajar a su pueblo natal.
Interminables filas de viajeros la sorprendieron, situación que para estas fechas es común en las empresas de transporte interurbano.
Masivo éxodo
Igual que Banegas, cientos de personas dejaron ayer la ciudad para ir al encuentro de sus familiares.
La despedida del año viejo y darle la bienvenida a uno nuevo es una muy buena razón para viajar, especialmente para quienes tienen a sus seres queridos viviendo en el interior del paÃs.
"Para estas fechas es muy complicado viajar, por eso hay que venirse temprano a comprar el boleto. Yo voy para Juticalpa a reunirme con mi familia que allá me está esperando", declaró la viajera.
Y es que en la antesala de la llegada del Año Nuevo las terminales de buses que comunican con el interior del paÃs como Choluteca, Olancho, Cortés, El ParaÃso, Santa Bárbara entre otras, se ven abarrotadas de pasajeros.
De acuerdo a Nelson Argueta, empleado de la terminal de buses Discovery, son más las personas que viajan para la celebración de fin de año.
"Para el 24 de diciembre siempre hay cantidad de personas que viajan, pero no como para el 31, se ve que hay más salida de gente, los buses los estamos despachando a cada 45 minutos", informó Argueta.
Aún con la afluencia de viajeros, las empresas respetan a los clientes de la tercera edad, mujeres embarazas o las que cargan niños, dándoles preferencia para venderles los boletos.
Cabe destacar que inspectores de la SecretarÃa de Obras Públicas, Transporte y Vivienda (Soptravi) y agentes de la Dirección Nacional de Tránsito realizan supervisiones en cada una de las terminales capitalinas, para verificar que las unidades estén en buen estado.
Asimismo, para ofrecerle seguridad a los viajeros se dispone de patrullaje en las carreteras y motorizados.