Honduras
Son las 12:00 en punto, llegó el 2010.
Josué Ramón Esperanza Mairena fija sus ojos en el cielo, realiza una breve plegaria donde pide a Dios por su esposa y familia, porque el nuevo año que recién se estrena traiga muchas bendiciones.
Él hubiera deseado compartir las últimas horas del año que se fue con los suyos, degustando los nacatamales, torrejas y los típicos platillos de la temporada; y en el seno del hogar darle la bienvenida al 2010.
Pero sus labores como sargento primero dentro la Policía Municipal hace imposible concretar este deseo.
El cumplimiento del deber y el compromiso asumido con la sociedad son ineludibles.
El deber llama
En fechas especiales como Navidad y Año Nuevo, donde la compañía familiar es indispensable, Esperanza Mairena se entrega sin límite a su trabajo.
El deber lo llama mientras otros en esta temporada participan en fiestas, convivios o se involucran en diversas celebraciones. Este joven lleva cinco años de prestar servicio dentro de la institución policial.
Durante tres años perteneció a las filas de la Academia Militar General Francisco Morazán, actualmente es policía municipal de la Alcaldía del Distrito Central, oportunidad que le ofreció el subcomisario de la Policía Nacional, Miguel Martínez Madrid.
Esperanza Mairena desempeña la delicada función de brindar seguridad al Centro Histórico capitalino como supervisor de operaciones, una labor que realiza las 24 horas del día junto a otros 47 policías municipales.
Resguardar y proteger los bienes patrimoniales y la integridad de las personas que visitan el centro de la ciudad es una tarea que requiere de mucha responsabilidad y no hay que limitarse en cumplir.
El casco histórico de la capital, con su original belleza y estructura arquitectónica, debe ser un sitio que invite a la recreación, por lo que la seguridad y vigilancia que ofrece la Policía Municipal es indispensable.
Vocación de servicio
Desde el pasado 24 de diciembre su rol de servicio lo hace mantenerse en pie de lucha, así ha celebrado esta temporada navideña. "Como policías hemos pasado preocupados en este tiempo de Navidad y al mismo tiempo alegres porque prestamos servicio a nuestra patria. Así es esta carrera que en fechas tan importantes nos hace estar lejos de nuestras familias", declaró el agente.
Y es que la delincuencia en el país y particularmente en la capital no se da feriados, esto hace que Esperanza Mairena se mantenga concentrado en su trabajo.
"Esta es una carrera donde los feriados se hacen a un lado, antes que todo está la vocación de servicio y cumplir bien con nuestro trabajo", apuntó Esperanza Mairena. Esta es la misión que con coraje y compromiso ejerce Josué Ramón Esperanza Mairena, donde cumplir con el deber es prioridad.