Honduras
La misión se cumplió. Ayer, autoridades del Juzgado de Policía de la Alcaldía Municipal procedieron a la destrucción de la pólvora decomisada durante la temporada de Navidad y fin de año.
Luego de intensos operativos realizados en varios puntos de la capital, incluidos los mercados y tiendas clandestinas, se logró efectuar un decomiso de aproximadamente un millón de lempiras en productos de pólvora.
La comitiva, en la que participaron el Juzgado de Policía de la comuna, Policía Preventiva y Municipal, Escuadrón Antibombas, Cuerpo de Bomberos y Fiscalía de la Niñez, partió a las 6:30 de la mañana de las antiguas instalaciones de la Penitenciaría Nacional hacia el lugar donde se llevaría a cabo la incineración.
El sitio previsto para esta actividad es un predio de donde se extraía piedra de cantera, localizado en la antigua carretera al departamento de Olancho, en las inmediaciones de la colonia Sagastume.
Además, es un sector que se encuentra alejado de la zona urbana y con poca población, esto para evitar el peligro.
Medidas extremas
Las medidas de seguridad para proceder a la quema de la pólvora fueron extremas.
El objetivo era evitar los incidentes suscitados en el 2009, cuando no se siguió el procedimiento adecuado de selección del producto y no se evacuó a tiempo a las personas participantes, entre estos los medios de comunicación. En esta ocasión se contó con la asistencia técnica de expertos del Escuadrón Antibombas de la Secretaría de Defensa.
"Para la destrucción de la pólvora que se ha decomisado contamos con la asistencia técnica del Escuadrón Antibombas, quienes son expertos en el manejo de explosivos, además de que esta actividad hemos decidido desarrollarla apegándonos a las normas de seguridad", declaró Fabricio Guillén, Juez de Policía.
Luego de la inspección cuidadosa de la zona, se procedió a la selección del producto a incinerar.
Siguiendo un orden, los expertos agruparon cuidadosamente el producto de acuerdo a su magnitud y tamaño: morteros, metralletas, bombas triangulares, chispitas, volcanes, luces de bengala, cohetes y petardos, para proceder a su destrucción.
"Como medida de seguridad, hemos seleccionado el material a destruir, dependiendo el tamaño y magnitud, por lo que se han hecho varios grupos", informó el teniente Roberto Irías, de la oficina Prevención y Seguridad del Cuerpo de Bomberos.
Como parte de las medidas de seguridad, la pólvora no fue quemada de una sola vez, sino en intervalos prudenciales.
"Es necesario emplear medidas de seguridad, pues se trata de productos explosivos muy peligrosos, de esa manera hay que seguir el procedimiento adecuado", manifestó Dayse Medina, del Escuadrón Antibombas. En el predio donde se desarrolló la actividad se dispuso de un perímetro de 40 metros de longitud para miembros de los medios de comunicación presentes.
Asimismo, se contó con la asistencia de cuatro fiscales de la Niñez, quienes anteriormente participaron en los operativos de decomiso. Asimismo, no faltó la vigilancia de elementos del Cuerpo de Bomberos, ambulancia, equipo de paramédicos y vehículo cisterna.