Honduras
Crear una ley en contra de los juegos de video violentos y promover la destrucción de juguetes como armas de fuego y otros considerados nocivos para la infancia, son sus cartas de presentación.
Esta larga trayectoria en defensa de la niñez que ha impulsado Miguel Aguilar Rodríguez, de 59 años, llamó la atención del presidente Roberto Micheletti, quién lo visualizó como la persona indicada para atender el Instituto Hondureño de la Niñez y la Familia (Ihnfa), entidad que ha cargado con la mala fama de ser poco eficiente y corrupta.
El director ejecutivo de esa institución confió a EL HERALDO que su pasión y amor por los niños y los adolescentes en riesgo social lo motivó a aceptar esa “papa caliente”, en un momento crítico para el país.
¿Cuándo fue llamado por el presidente Roberto Michelettti?
Cuando me llamaron para atender el Ihnfa me dijeron: “No te vallas a ofender, pero te advierto que es una papa caliente”. Por consecuencia, yo dije acepto con mucho orgullo, porque ha sido mi pasión el respeto y el valor de la vida.
Fui llamado y asumí la dirección del Ihnfa el 19 de octubre de 2009 y fui juramentado posteriormente. Y créame, que me siento honrado por trabajar en uno de los entes que han sido menospreciados y duramente criticados por criterios de chismes de patio y comentarios de pasillo.
En este corto período de tres meses, ¿cuáles han sido sus logros en el Inhfa?
El segundo día de mi gestión me fui a Casitas Kennedy a desayunar y no dije quién era y pedí que me sirvieran la misma ración y estaba muy rica la comida, por cierto. Lo hice porque el veedor y auditor de la infancia no puede basarse en informes escritos de la parte interesada, porque dicen que todo es una maravilla, hay que llegar y saber cómo viven sus días, las condiciones.
Uno de los primeros logros es el contacto humano, ver al menor como un cliente, darle lo mejor, eso les he transmitido a los que trabajan en Ihnfa y el que no cumple con esto o toma lo que no le corresponde, le digo que ya no lo necesitamos.
También otro logro es dejar una coordinadora del Ihnfa y una procuradora legal en Roatán, Islas de la Bahía, hemos estado en un lugar de Talanga para convertir 300 manzanas en una granja penal juvenil modelo para América Latina, iniciamos contacto con el Estado de Israel para que nos apoye. Firmamos un convenio para el establecimiento del Centro Regional para la Niña en el occidente del país.
¿Ya ha despedido a alguien por ofender a los menores?
¡Lo he hecho, no me ha temblado el pulso! Cuando una persona toma algo del Ihnfa es un robo, es como que tome del plato de comida de los niños la parte mejor.
¿Cuáles son las necesidades y los retos para este año?
En el tema de niñez no hay que seguir con la frasecita de que los menores son el futuro. La niñez es una realidad presente y doliente y el pago a esa deuda es ya, de otra manera Honduras puede ir al caos civil.
Los retos son: cuidar celosamente los recursos y que prive el interés personal, despolitizar el Inhfa, establecer una cláusula que diga que cualquier ayuda que del extranjero venga será sostenida independientemente por cualquier circunstancia social o política.
También es necesario que haya cero corrupción; respeto la estabilidad laboral actual de técnicos y personal de asistencia humanitaria del Ihnfa, hay gente que trabaja duro día y noche y que el Ihnfa no es plataforma de carrera política, allí construimos andamiajes de autoestima en el silencio del salón del alma, y eso no es visible.
¿Aceptaría seguir en el cargo y estaría dispuesto a esto si le ofrecieran la oportunidad?
El tema niñez ha sido una pasión para mí, como creativo publicitario hemos arreglado problemas complejos con soluciones sencillas. La disponibilidad de mi cargo está en las manos de Dios, luego de “Pepe” Lobo y doña Rosa Elena.
He sido nacionalista, jamás he recibido un reconocimiento. Paradójicamente, fueron mujeres liberales las que me pusieron en este cargo por la trayectoria y compromiso que tengo con la infancia. Con mucho gusto aceptaría porque es algo que me apasiona.