Honduras
La fiesta en honor a la patrona de Honduras ha levantado un emporio comercial en la humilde aldea de Suyapa.
La pequeña plaza que rodea la ermita, el Santuario de Suyapa y los más de 300 metros de la calle principal que dan acceso a las iglesias lucen desde el fin de semana abarrotados de puestos de madera.
Un total de 450 casetas de dos metros cuadrados han sido construidas para que igual número de comerciantes ofrezcan a los visitantes sus productos.
Desde el lateral derecho del cementerio Jardines de Paz hasta la ermita se encuentra de todo y para todo.
Ropa, calzado, alimentos, recuerdos, cuadros religiosos y hasta suvenires se han habilitado para atender cualquier demanda de sus clientes.
Empleo temporal
Doña Carmen Alfaro, de 72 años de edad, ha vivido toda su vida en la zona y desde siempre ha aprovechado esta tradicional feria para agenciarse de dinero para la manutención de su numerosa familia.
"Tengo 47 años de instalar mi puesto de productos religiosos y gracias a Dios siempre me ha ido muy bien. De acá saco dinero para comprarle los útiles escolares a mis tres nietos", detalla la humilde mujer.
Aunque lamenta que la bonanza solo dura nueve días y los costos se elevan cada año, siempre le queda una buena ganancia de la venta de velas, cuadros religiosos y crucifijos.
Doña Carmen cuenta con orgullo que a su modesto negocio han llegado grandes personalidades del país a las que ha tenido la suerte de estrechar la mano.
"Acá han venido los ex presidentes Carlos Flores, (Ricardo) Maduro y ‘Mel’ (Manuel Zelaya), y me han dado siempre buena suerte en las ventas", comenta en medio de una carcajada.
Al igual que Alfaro, unas 500 familias capitalinas aprovechan la feria más importante del país para mejorar sus ingresos.
Los comerciantes son portadores de empleos temporales para muchas personas, especialmente para jóvenes que desean agenciarse de unos centavos antes de iniciar el período de estudios.
"Tengo cinco años ya de venir a buscar trabajo acá y siempre me sale más de algo. Me dan 150 lempiras diarios más la comida y eso ya es una ayuda para mí", relató Domitila Domínguez Ramos, ayudante de cocina de un puesto de pupusas.
Según las autoridades de la Asociación de Indios Laboriosos de Suyapa, la feria genera más de 500 empleos directos y 800 indirectos.
Tradicional evento
La feria, que reune al menos a dos millones de hondureños y extranjeros que cada año se dan cita en el Santuario de Suyapa para venerar a "La Morenita", se mezcla con el bullicio del comercio.
La celebración, donde con fe y devoción se ora por la familia, el trabajo y la salud o se paga algún milagro concedido por la "Reina de Corazones", genera un movimiento impresionante de visitantes.
De este flujo se valen los comerciantes para agenciarse un promedio de siete mil lempiras diarios.
José Valladares, administrador de la Asociación de Indios Laboriosos de Suyapa, declaró que en los últimos tres días de la feria un mar de visitantes se aglomera en la aldea, al grado que el año anterior el espacio físico resultó insuficiente ante la llegada de feligreses de todas partes del país.
"Reconocemos que es una fecha donde miles de personas visitan el lugar, este evento nos permite como pobladores de la aldea de Suyapa agenciarnos de recursos económicos frescos", afirmó.
La asociación recibe ingresos a través del cobro de alquiler del predio donde se construyen los locales comerciales. El costo por espacio depende de los metros que el cliente desea para construir su local.
Los precios oscilan entre 600 a seis mil lempiras por los nueve días que dura el evento y que el comerciante debe cancelar con varios días de anticipación al inicio de la feria.
Los fondos que recauda la asociación son utilizados para el pago de personal y gastos operativos de la feria. Pero este año, una parte de los ingresos será destinada a otro fin. El patronato de la zona iniciará un proyecto para la recuperación del casco histórico de la aldea de Suyapa.
"En los primeros meses de este año vamos a buscar como asociación apoyo de la Secretaría de Turismo, de la Alcaldía Municipal para desarrollar proyectos de crecimiento a la aldea y esperamos tener una respuesta positiva", auguró Valladares.
Los organizadores de la feria comentaron que han detectado que el evento no solo atrae a comerciantes nacionales, sino también a extranjeros procedentes de países como Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Colombia.
Rolando Fúnez es un comerciante guatemalteco que lleva cinco años participando en las ferias de Suyapa y de la Asociación de Ganaderos y Agricultores de Francisco Morazán (Agafam).
"Comencé a vender en Honduras por una cuñada pues me dijo que la feria era buena. La primera vez traje 600 mil lempiras en mercadería para vender y después empecé a ser proveedor de algunas personas de la zona", dijo.
Lo más vendido
La zona comercial está prácticamente dividida por rubros. Existe secciones determinadas para los puestos de comidas, de ropa y calzado y de artículos religiosos que generalmente se localizan en las inmediaciones de los templos.
Pese a la crisis financiera que resiente la economía nacional, los comerciantes de la zona mantienen precios acorde a sus productos.
Para el caso, un par de zapatos se consigue entre 200 a 300 lempiras. Un jean anda entre 150 y 200 lempiras y una colcha entre 250 a 600 lempiras.
Los productos religiosos también mantienen un costo módico. Las tradicionales velas para "La Virgencita" se cotizan de tres, cinco y 10 lempiras, según el tamaño.
En el área de comidas, un platillo tradicional, conformado por carne asada, frijoles, ensalada, arroz y queso, oscila entre 50 a 70 lempiras.
Cabe destacar que las autoridades de Salud Pública realizan constantemente operativos en la zona, a fin de controlar la higiene y calidad de los productos comestibles comercializados en la feria.