Honduras
Don Julio Valle, de 75 años, y su esposa Domitila Zavala, de 72, viven en un nuevo hogar.
A esta pareja de ancianos, cuya historia publicada por EL HERALDO despertó la solidaridad de los capitalinos, no les faltará techo, comida ni abrigo.
Hace unos dÃas, este matrimonio, que vivÃa en condiciones deplorables en una vivienda casi destruida en el popular barrio El Bosque, además de depender de la caridad de los vecinos, fue trasladado a un asilo de ancianos.
Hilos de Plata es el hogar de ancianos que abrió sus puertas para albergar a don Julio y doña Domitila. También se recibieron propuestas del doctor Francisco Amador del Centro de Reposo del Adulto Mayor (Ceder), a quien se le agradece su atención.
Vida digna
Rodimiro Velásquez y su esposa Blanca Erazo, fundadores del asilo Hilos de Plata, realizaron junto al equipo de la sección Metro una visita a la casa de don Julio y doña Domitila, con la intención de trasladarlos a su nuevo hogar.
Convencer a la pareja a dejar atrás la vida de abandono, soledad y extrema miseria en la que han vivido no fue fácil, pero al final se logró.
"Nos ha conmovido la situación en la que han vivido estos ancianos por no tener a nadie que los cuide, Hilos de Plata les abre las puertas para que de ahora en adelante lleven una vida digna como se merecen los adultos mayores", declaró Blanca Erazo.
Es asà como en pocos dÃas la vida de esta pareja de ancianos ha dado un giro de 180 grados, ya que les son suplidas sus necesidades básicas.
Una vez en el asilo, la primera acción realizada fue proceder al aseo personal de ambos.
El viejo vestido sucio que por semanas enteras llevaba puesto doña Domitila fue sustituido por uno nuevo, igual pasó con don Julio.
EL HERALDO agradece infinitamente las muestras de solidaridad y generosidad expresadas por los capitalinos y de personas de otras partes del paÃs, como el caso de una dama de El ParaÃso que envió dos mil lempiras para ayudar a la pareja.
Asimismo al asilo de ancianos Hilos de Plata, digno hogar de don Julio y doña Domitila.