Honduras
"Vengo a pagarle una promesa a mi Virgencita para que me tenga a mis hijos en la gloria... hace poco dos ya se me fueron al cielo", comentó sin contener las lágrimas doña Petronila Hernández, de 85 años.
Acompañada de cuatro miembros de su familia, esta humilde compatriota emprendió una peregrinación a pie desde la aldea El Cantoral, Comayagua, hacia el Santuario de Suyapa para pagar una promesa.
Salieron de su hogar a las 6:00 de la mañana del domingo, luego de caminar un buen trecho de más de cuatro horas, tomaron un autobús que las trajo directo casi por la noche al Santuario.
Sin importar el cansancio, estos peregrinos estaban listos ayer para participar en la celebración del 263 aniversario del hallazgo de la Virgen Morena. Doña Petronila lleva más de tres décadas visitando a la patrona de Honduras y aunque su condición de pobreza cada vez le dificulta más la travesÃa, como miles de fieles, no puede dejar de visitar a su madre celestial que atrae a multitudes.
Signos de fe
Desde el fin de semana, miles de devotos pernoctan en las afueras del Santuario y de la ermita. Muchos han armado con ramas y plástico tiendas de campaña improvisadas y en familia comparten humildemente cada tiempo de comida. Su fe es tan grande que como niños derraman lágrimas ante la mirada de la Virgencita.
Un ejemplo de estas historias de fe es el pequeño Wilson Padilla, de apenas nueve años, quien se postró en el altar de la Virgen en la ermita de Suyapa para pedirle que cuidara a su padre y a toda su familia. "Mi mamá me ha enseñado que debemos agradecerle por todo a la Virgen y cuando estoy rezándole siento ganas de llorar", expresó el menor, quien viajó desde Comayagua con su familia.
Desde Lepaterique, Francisco Morazán, Alfonso Hernández, de 39 años, vino a la capital para encenderle una vela a la Madre de Dios. Este humilde campesino de tierra adentro manifestó que ya lleva cinco años visitando Suyapa y sin importar que pasará estos dÃas bajo la luna, le vino a rendir tributo a aquella que le ha concedido varios milagros.