Honduras
Dejaron las armas a un lado para ser partÃcipes del ascenso más importante y honroso de su institución.
Y es que la protección incondicional que les ha dado a sus hijos militares la ha hecho merecedora del grado más alto y honorÃfico que otorgan las Fuerzas Armadas de Honduras.
La Virgen de Suyapa, declarada en 1969 capitana de la entidad castrense, ha sido ascendida y con honores al rango de capitana general de las FF AA.
La cúpula militar y las diferentes ramas de la entidad llegaron ayer hasta el Santuario a rendirle honor y tributo a la imagen de Santa MarÃa de Suyapa, llevando consigo infinidad de ofrendas en señal de agradecimiento por tanta bondad, generosidad y protección. Lo que más agradecen los efectivos militares es que no hubo bajas en su ente durante la crisis polÃtica de los últimos siete meses.
"Tuvimos misiones difÃciles que cumplir donde se ponÃa en peligro la vida de nuestros soldados. HabÃa decisiones difÃciles que tomar y gracias a su protección salimos bien", destacó el general Romeo Vásquez Velásquez, jefe del Estado Mayor Conjunto de las FF AA.
Mensaje de reflexión
Las autoridades gubernamentales, encabezadas por el presidente Porfirio Lobo Sosa, fueron partÃcipes del acto religioso.
El mensaje dirigido por el obispo auxiliar Juan José Pineda, quien presidió la misa, estuvo cargado de reflexiones.
Durante la homilÃa destacó la valentÃa del pueblo hondureño y la participación de las FF AA para que hoy Honduras siga en democracia, con su mismo Pabellón Nacional y su Constitución de la República.
Antes de compartir el mensaje, Pineda comentó que ha aprendido del cardenal óscar Andrés RodrÃguez a saludar a los diplomáticos acreditados en el paÃs como amigos de Honduras, aunque no pudo negar que recientemente no se notó mucho.
"Qué distinto serÃa que supiéramos que vivimos en la presencia de Dios. Qué distinta serÃan nuestras relaciones si pudiéramos ser un mÃnimo reflejo de la misericordia de Dios para con nosotros y si hiciéramos realidad aquello de ‘perdona Señor nuestras ofensas’", comentó.
El religioso señaló que los hondureños están viviendo en una Honduras muy necesitada de reconciliación y perdón.
En ese sentido, alabó el paso para esa reconciliación que ha dado el nuevo gobierno electo. "Dios ya ha sido misericordioso con nosotros y no podemos esperar que el otro dé el primer paso. Soy yo el que debe dar ese paso", dijo.
Pero el mensaje de perdón y unidad no significó un borrón y cuenta nueva a los recientes acontecimientos.
Pineda destacó delante de la capitana general de las FF AA que en Honduras ha habido millones de catrachos que no han tenido miedo de arriesgar su vida y ponerla al servicio de su patria.
"En Honduras hemos hecho un extraordinario ejercicio de que no hay amor más grande, sino que el de aquél que da la vida por sus hermanos", dijo al referirse al accionar de los militares en la crisis polÃtica.
Comentó que esa valentÃa de los hondureños es algo que todos han sabido valorar y apreciar, destacando que nunca se habÃa orado tanto en Honduras por la paz y la unidad como en estos dÃas.
Recordó que se escuchaba por todos lados: "nos cierran las fronteras, nos quitan las visas, nos quitan las ayudas, pero este pueblo no tenÃa miedo. Mientras de allá para acá nos decÃan: ‘caramba, qué valientes son ustedes’, nosotros decÃamos de aquà para allá: ‘este pueblo está orando por la paz’", aclaró.
"Creo firmemente que este es un pueblo que quiere vivir en paz y creo firmemente que el mundo entero, asà lo ha entendido y asumo la responsabilidad de las afirmaciones que estoy haciendo", expresó.
Finalmente, el prelado bendijo con la señal de la cruz a las Fuerzas Armadas, confiándoles una misión muy importante.
"Recuerden qué fue lo que su capitana dijo allá en las bodas de Canaán. ‘Hagan lo que él les diga’. Si ustedes quieren saber cuáles son las estrategias, los rumbos y horizontes por donde ella les guÃa, es sencillo: ‘Hagan lo que el señor Jesús les diga’", puntualizó.
Las ofrendas
En búsqueda de ese horizonte y la guÃa de la Virgen de Suyapa, los militares hicieron sus ofrendas más significativas.
Cada rama de la institución castrense (Fuerza Aérea, Fuerza Naval y el Ejército) engalanó a su capitana con bellos arreglos florales.
En señal de su trabajo, miembros militares ofrecieron frente al altar algunos de los instrumentos y bienes propios de sus servicios para que Dios los siga bendiciendo.
El signo de la luz, que representa que las tinieblas del pecado han sido vencidas por Cristo resucitado, fue presentado por el propio presidente Lobo Sosa en compañÃa de su esposa, Rosa Elena de Lobo, quien está hoy de cumpleaños.
Asimismo, el jefe del Estado Mayor Conjunto de las FF AA, general Romeo Vásquez Velásquez, junto a su esposa, presentó ante el altar la Biblia, en señal del compromiso de cumplir la voluntad de Dios.
En el inédito acto religioso,también se presentó la Constitución de la República, manifestando su lealtad en defensa de las leyes del paÃs.
Un grupo de militares llevó hasta el altar un quepis y el equipo utilizado por cada rama de la institución castrense, en señal de la dignidad profesional.
Antes de culminar el acto religioso, el obispo Pineda llamó al frente a la cúpula militar para homenajear su labor en defensa de la democracia nacional. Un sonoro aplauso que se extendió por unos minutos significó el agradecimiento del pueblo hondureño representado en la feligresÃa presente.
En la celebración eucarÃstica también participaron miles de feligreses que desde el fin de semana pernoctan en los alrededores del Santuario de Suyapa, a la espera del gran dÃa que es hoy, el dÃa de celebrar el 263 aniversario del hallazgo de la patrona de Honduras.