Honduras
"La Morenita" amaneció rodeada de todos sus fieles hijos. El día más esperado llegó, la feligresía católica celebra hoy con júbilo el 263 aniversario del hallazgo de la imagen de Santa María de Suyapa, la patrona de Honduras.
Los peregrinos no han dejado de llegar al Santuario a presentar sus ofrendas, peticiones y clamores a la madre de Dios.
Hoy es el día de la mayor demostración de fe y devoción, pues millones de peregrinos de todas partes del país tendrán la oportunidad de ver y tocar la sagrada imagen. Más cuando el gobierno a través de la Secretaría de Gobernación y Justicia ha otorgado asueto de medio día a todos los empleados públicos para que puedan visitar a la patrona. Pero la fiesta no se ha detenido. Ayer, con toda su alegría llegaron ante su altar los hijos garífunas de Suyapa.
Romerías para Suyapa
La fe que han depositado en su "Madre Santísima", los movió sin pensarlo dos veces de sus lejanas comunidades.
Fueron casi 12 horas de largo camino desde Trujillo hasta la capital. Les tocó salir a las 9:00 de la noche del día anterior y soportar el drástico cambio de clima nublado que imperó casi durante todo el día, para estar puntuales en su cita de ayer.
Sin embargo, el objetivo de unos 150 garífunas era más fuerte que el agotador y sacrificado viaje. Con sus autóctonas costumbres y tradiciones, los miembros de la pastoral garífuna festejaron, como solo ellos lo saben hacer, el 263 aniversario de su milagroso hallazgo.
A las 12:00 del mediodía, ya se apostaban con tambores y todo su rito religioso en la entrada del Santuario para cantar, venerar y participar en la eucaristía en honor a su Virgencita.
Fue una verdadera fiesta. Sus coloridos vestidos y la presentación de sus originales ofrendas como el casabe, pescado, coco y hasta machuca, los hicieron notar en el templo sagrado.
Con su inigualable romería, los afrodescendientes del país confiaron a la Virgen frutos positivos de abundancia, tanto en conocimiento, salud, alimentación y producción de granos básicos para sus comunidades. La romería es un acto religioso en el que los garífunas vienen en todo el trayecto haciendo penitencias por las necesidades que tienen, con la confianza y la fe que a su regreso, esas peticiones fueron tomadas en cuenta y que posteriormente los resultados se darán en sus comunidades. La mayor ofrenda que le presentaron a la patrona de Honduras fue la canción inédita que cada año prepara el coro de la pastoral garífuna.
En uno de sus párrafos dice: "Viva la Virgen de Suyapa, viva Cristo Rey, yo te saludo como madre celestial, patrona de las ultreyas nacionales del país".
Ya son 15 años ininterrumpidos de peregrinación pastoral que realizan los garífunas católicos de las Diócesis de Trujillo y de San Pedro Sula hacia el Santuario de Suyapa.
Una petición especial
Su devoción traía implícito otros mensajes puntuales para "La Morenita". "Confiamos que la Virgen de Suyapa va a interceder por las comunidades garífunas", expresó Lauro Agapito álvarez, fundador de la Pastoral Garífuna de San Pedro Sula y coordinador de la Comisión de la Diócesis de San Pedro Sula.
Durante la misa oficiada en su lengua garífuna, los feligreses del norte del país pidieron fervientemente por sus hermanos de Haití, quienes han sufrido la peor catástrofe natural registrada en su empobrecida nación. El terremoto de 7.3 grados en la escala de Richter dejó a su capital, Puerto Príncipe, sumida en escombros, casi 200 mil de sus hijos fallecidos y tres millones damnificados.
Asimismo, la Pastoral Garífuna dirigió sus oraciones a la Madre Santísima por las nuevas autoridades recientemente instaladas, para que bajo su guía logren sacar adelante al país.
"Le pedimos a la Virgencita morena para que no haya mucha corrupción en este país, que este gobierno realmente sea de todos. Que no haya diferencia con las etnias que aún sobrevivimos en Honduras", destacó álvarez.
El hecho que el presidente Porfirio Lobo Sosa haya nacido en Trujillo, les abre una puerta de confianza hacia él, en que sabrá cómo ayudar a las comunidades afrodescendientes del país. En sus plegarias también incluyeron a las mujeres hondureñas, para que sean respetadas no solamente por los hombres, sino por la inseguridad que las rodea.
Este año los hermanos garífunas llegaron al altar de Santa María de Suyapa con un lema bastante sonado en todas las clases y estratos sociales. Un sonoro "Aba ondaruni", que significa unidad en el país, salía una y otra vez de sus labios. Además del "Igundany Virgencita", que quiere decir "Felicidades Virgencita.
En la eucaristía se unieron las comunidades garífunas de Tegucigalpa, San Pedro Sula y Trujillo, quienes hicieron un esfuerzo económico para no perder su tradición de visitar a la Virgen. La comunidad garífuna alcanza los 600 mil integrantes en todo el país y mantiene intactas sus costumbres y tradiciones, principalmente su lengua nativa.
Hay algunas comunidades del interior del territorio nacional que se han debilitado, pero desde la dirigencia de las organizaciones garífunas y sus enseñanzas interculturales se están rescatando. Según esta etnia, la lengua garífuna produce mucha sapiencia y conocimiento, por lo que lamentan el abandono al que ha sido sometida por la mayoría de gobiernos de turno.
Iglesia Católica pide orar por los religiosos
Las actividades en honor a "La Morenita" continuaron durante el transcurso del día de ayer. Por la tarde, la Pastoral Juvenil de Suyapa realizó una procesión de luces hasta el Santuario. En la noche, dos horas antes de comenzar la alborada, las Fuerzas Armadas de Honduras (FF AA) dedicaron un concierto en honor a su capitana general.
La primera eucaristía de ayer fue en honor a los consagrados a la Iglesia Católica. Por ser el año sacerdotal, el obispo auxiliar, Juan José Pineda, quien ofició la misa, pidió a la feligresía católica orar por los religiosos y religiosas que han consagrado su vida a Dios. El Santuario de Suyapa lució abarrotado de servidores del Señor provenientes de varias congregaciones religiosas católicas.
Monseñor Pineda destacó en su homilía que los religiosos que han optado por servir a Dios y a su iglesia son unos auténticos imitadores de Jesucristo y por lo tanto necesitan de la oración de sus fieles.
Asimismo, les recordó que en cada acción que hacen muestran tres rostros. El primero, el de Dios, luego el de la iglesia y por último el de ellos, porque son imagen y semejanza de Dios.