Honduras
Desde El PiligüÃn, sitio del hallazgo de la venerada imagen de la Virgen de Suyapa, en eucaristÃa solemne concelebrada, las autoridades religiosas pidieron a la feligresÃa ser hombres y mujeres de oración.
A 263 años de celebrarse el milagroso hallazgo, acontecimiento que marca la identidad católica de Honduras, en medio de la belleza escénica que ofrece el lugar, monseñor Juan José Pineda también pidió en la homilÃa rezar el Santo Rosario, con intención y buenos propósitos para el paÃs.
"El Rosario podemos rezarlo con un propósito y hay que poner nombre y apellido a cada una de las AvemarÃa de cada misterio y orar porque Honduras sea más buena, más bella, más santa y más noble", suplicó el obispo a los devotos presentes.
Presencia mariana
Y es que El PiligüÃn está de fiesta. El encuentro que el labrador Alejandro Colindres, en compañÃa del niño Lorenzo MartÃnez, tuvo con la pequeña escultura de la Virgen morena, es razón para celebrar .
Cada año y en la antesala del 3 de febrero, dÃa dedicado a la patrona de Honduras, la comunidad se reúne para participar de la eucaristÃa al aire libre, en un ambiente natural que se impregna de un fragante olor a pino.
En la comunidad, localizada a 11 kilómetros de la capital, es notable la presencia mariana y las muestras de entrega que cada fiel devoto le prodiga a la "Reina de Corazones".
"Este es un lugar de paz y unidad aquà en El PiligüÃn, estar frente a la ermita que simboliza el hallazgo es tocar el cielo y se experimenta la presencia de Dios y de la Virgen MarÃa", declaró Federico Arbizú, párroco de la comunidad de El Hatillo.
En el momento del ofertorio, los fieles presentaron sus dones ante el altar: verduras y flores, que según ellos son los mismos que la comunidad se afana en sacar del surco, desde los tiempos que Alejandro Colindres trabajaba en esas montañas.
También ofrecieron agua, como muestra de que Dios ha bendecido la tierra de El PiligüÃn al dotarla de muchas fuentes naturales que generan el vital lÃquido y el pan y el vino que luego de la consagración se convierten en el Cuerpo y la Sangre del Señor. Entre las peticiones que hacen los fieles devotos es que en este sitio del hallazgo, donde la Virgen MarÃa se hizo catracha, se construya el anfiteatro que permitirá venerar su imagen. Según el sacerdote Bosco Castillo, este proyecto podrÃa concretarse en el presente año.